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1 de Julio de 1979
Matemáticas

Falacias pseudocientíficas

De cómo poseer psiquismo, incluso siendo caballo o cualquier otro animal irracional.

Las artes de magia e ilusionismo tienen la finalidad de entretener a un auditorio realizando cosas que violan las leyes de la naturaleza, al menos aparentemente. Una mujer levita. Un elefante se esfuma. De la nada se materializan palomas inquietas. Las cucharas se doblan al tocarlas con el dedo. Y así sucesivamente.

Una pequeña rama de la magia, muy en el candelero estos días en razón del interés del público por los fenómenos psíquicos y las personas que los manifiestan —«psíquicos», como gustan de llamarse a sí mismos— se propone realizar cosas no imposibles, pero sí extremadamente improbables. Tales proezas requieren elementos que introduzcan azar, como barajas de cartas, dados, etcétera, por lo que existen considerables puntos de contacto entre los métodos de los charlatanes psíquicos y los métodos de los fulleros y los charlatanes honrados (magos).

La descripción completa de las relaciones entre magia y probabilidad, deteniéndonos a examinar los métodos imaginados para controlar naipes, dados, ruletas, monedas, bingos y ruedas de tómbola, ocuparía tantos volúmenes como una enciclopedia. Hay en todas estas variantes estratagemas y trampas de increíble ingenio. Por ejemplo, las ruedas de la fortuna de las barracas de feria, que giran en un plano vertical, pueden sesgarse con ayuda de un tablón flojo de la tarima. Un extremo de esa tabla hace palanca contra la punta de otra tabla vertical que pasa por detrás de la rueda, tabla en la que está perforado un agujero, atravesado por el eje de la rueda. El encargado de la tómbola se sitúa de pie, en el otro extremo de la barraca. Desplazando imperceptiblemente su peso de una pierna a la otra, puede actuar sobre el tablón flojo del piso, usándolo de palanca y empujar hacia arriba la tabla vertical, frenando de esta forma el eje de la rueda. Lo más hermoso de esta granujada es que ni siquiera desmontando por completo la barraca se puede demostrar que ha sido cometida deliberadamente.

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