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1 de Marzo de 2011
Epigenética

Entre la herencia y la experiencia

Genética o ambiente, ¿qué influye más? Según las nuevas investigaciones, ni una ni otro, pues, en verdad, estos supuestos antagonistas colaboran estrechamente. La epigenética ayuda a entender por qué.

CORTESÍA DE Manel Esteller, Programa de Epigenética y Biología del Cáncer (PEBC), Barcelona

En síntesis

Los genes por sí solos no determinan el destino humano. Lo importante, más bien, es cuáles y cuándo son leídos.

Los mecanismos epigenéticos, como la metilación del ADN, controlan la lectura de los genes. Los factores ambientales modulan aquellos que se transmiten a la descendencia.

La epigenética también interviene de forma decisiva en la aparición de trastornos psiquiátricos, como la esquizofrenia.

Los gemelos univitelinos se parecen como un huevo­ a otro huevo, al menos por fuera. Sin embargo, los que conocen de cerca a estas parejas perciben poco a poco las diferencias, no solo de aspecto, sino también de comportamiento. Puede ocurrir incluso que un gemelo sufra una enfermedad hereditaria y el otro no. ¿Cómo se explica esto? A fin de cuentas, los dos poseen un genoma totalmente idéntico.

En los últimos años, se ha descubierto que los genes no tienen en absoluto la última palabra. La joven disciplina de la epigenética (del griego epi = encima) explica cómo la vida va dejando huellas en la herencia y determina, con ello, características diferentes de cada persona, aunque la información genética sea la misma.

Los genetistas investigan la molécula de la herencia, el ADN, que se encuentra en los cromosomas del núcleo celular. En cambio, los epigenetistas se concentran en el modo de regulación de los 20.000 a 30.000 genes humanos y se preguntan, por ejemplo, por qué un determinado factor hereditario aparece, mientras otro desaparece. La disciplina podría revolucionar nuestra concepción sobre la interacción entre genes y ambiente, ya que los dos supuestos oponentes trabajan, en la realidad, mano a mano.

«El ADN es como una cinta de sonido, que almacena información; sin un aparato reproductor, la cinta de sonido no sirve para nada», explica Bryan Turner, médico de la Universidad de Birmingham. «La epigenética se ocupa del aparato de música.» Explora las propiedades celulares que no están inmediatamente contenidas en la secuencia del ADN, es decir, en la sucesión de los elementos génicos, pero que se transmiten a las células hijas. Aparte de la información hereditaria, ciertos mecanismos moleculares establecen qué datos genéticos salen a la luz y qué otros permanecen ocultos.

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