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1 de Agosto de 2009
Zoología

La regulación génica del comportamiento social de las abejas

El medio afecta al grado en que se expresen los genes. Las influencias del exterior se reflejan en mecanismos epigenéticos.

© iStockphoto/WILLI SCHMITZ

En síntesis

La abeja de la miel Apis mellifera es un insecto social que vive en comunidades muy estructuradas, formadas por castas, con un comportamiento social muy complejo.

El desarrollo de ese comportamiento­ está regulado por el entorno social y va íntimamente asociado a cambios en la expresión de miles de genes.

La vida en la Tierra ha sufrido diversas transiciones durante su historia. Las células han evolucionado hasta convertirse en organismos multicelulares y estos se han organizado en sociedades. Tanto los animales solitarios como los sociales han de ejecutar una serie de actividades para sobrevivir y reproducirse. Los animales sociales suelen acometerlas cooperativamente, y la cooperación requiere coordinación. Se usan varios mecanismos para lograr la coordinación, entre ellos la comunicación entre individuos y la adopción de formas de organización social que implican jerarquías y división del trabajo. La vida en sociedad está a menudo muy estructurada; en casi todas las actividades influye la interacción con otros miembros de la comunidad.

En los últimos decenios hemos asistido a un notable progreso en el conocimiento molecular del funcionamiento celular y del desarrollo, pero no del comportamiento social. Solo recientemente se ha despertado el interés en desentrañar las bases moleculares del comportamiento social. Fruto del mismo ha nacido una nueva disciplina, la sociogenómica.

La sociogenómica se ocupa de identificar genes que influyen en el comportamiento social y su regulación, determinar qué función desempeñan en los mecanismos neurales y endocrinos implicados, explorar los efectos del entorno y valerse de los genes en cuestión para estudiar la evolución de la diversidad del comportamiento. La tarea viene facilitada por la secuenciación completa de un número creciente de genomas.

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