Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Julio de 1988
Ingeniería química

Interacción de la radiación láser con los materiales

La interacción que se produce entre la radiación emitida por el láser y el material sobre el que actúa permite el estudio de las propiedades electrónicas, la formación de nuevos compuestos metaestables o la degradación del material.

douglas l. peck

El láser es una fuente luminosa que se distingue por propiedades únicas: coherencia (correlación de fase entre dos puntos en el espacio o en el tiempo), monocromaticidad (a diferencia de la luz blanca, la radiación láser tiene un solo color o longitud de onda), direccionalidad (emisión de la luz en una dirección predeterminada) y alta potencia (para una radiación en régimen continuo, se alcanzan valores de varios kilowatt y, en régimen de pulsos, de hasta varios megawatt). Al irradiar un material sólido con este tipo de luz se producen unas condiciones experimentales excepcionales debido a las características expuestas. Ello explica su empleo en la espectroscopía de alta resolución, entre otras técnicas analíticas, y su aplicación como tratamiento térmico de alta potencia en microáreas (verbigracia, en la formación de contactos óhmicos).

Tenemos, por un lado, el material sobre el que incide el láser; pensemos en una oblea de silicio, por ejemplo. Por otro, la luz o radiación electromagnética del láser. El tipo de interacción entre el material y la radiación láser depende de las propiedades de ambos. Del láser importa tener en cuenta su longitud de onda, que afecta directamente al proceso óptico de absorción y que cubre una amplia gama que varía desde 193 nanómetros (con el láser del excímero) hasta 10,6 micrometros (láser de dióxido de carbono); conviene considerar también su potencia, asimismo variable, desde miliwatt en un láser de helio-neón hasta megawatt en el pulso de un láser de dióxido de carbono; por último, interesa el tiempo de interacción, que oscila desde un régimen continuo hasta pulsos muy cortos, del orden de femtosegundos (10-15segundos). Eso en cuanto a las características principales del láser. Por lo que respecta a las del material que interviene en la interacción, podríamos dividirlas en dos tipos: ópticas y térmicas. Opticas son la absorbancia (que simbolizaremos por A) y la reflectancia (que representaremos por R); ambas son función de la longitud de onda de la luz. Características térmicas de los materiales son la conductividad térmica (K, que es función de la temperatura que alcanza el material) y el calor específico por unidad de masa (cv).

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.