Galileo observa Neptuno

Lo observó por primera vez en 1612 y creyó que se trataba de una estrella fija, unos 234 años antes de que se descubriera que era un planeta. Sus datos hacen sugir dudas acerca de la exactitud de los cálculos modernos sobre su órbita.

ALAN D. ISELIN

Galileo Galilei dirigió su telescopio hacia el firmamento por vez primera en 1609. Vio las montañas y valles de la Luna y, en el siguiente año, descubrió los satélites de Júpiter, la curiosa forma de Saturno y las fases de Venus. Hemos encontrado ahora, en uno de sus diarios, los informes acerca de otra observación que puede resultar útil para los astrónomos modernos: la primera observación de Neptuno. Aunque no lo identificó como un planeta, lo vio por primera vez en diciembre de 1612, unos 234 años antes de que fuera reconocido como el octavo planeta por Johann Gottfried Galle, un joven astrónomo de Berlín.

Nuestro examen del diario de Galileo trajo consigo otro resultado inesperado: un año, aproximadamente, antes de su observación de Neptuno, desarrolló un ingenioso instrumento de medida para determinar el tamaño aparente de los objetos celestes. A veces se ha partido de la base de que Galileo no podía utilizar un micrómetro con su telescopio y que, por consiguiente, fue incapaz de realizar observaciones precisas. Nuestro trabajo muestra, por el contrario, que sus observaciones eran de una precisión notable ya en el segundo año de la astronomía telescópica.

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