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1 de Febrero de 2015
Clima

El comportamiento anómalo de la corriente en chorro

Los veranos e inviernos extremos de los últimos cuatro años tal vez se conviertan en algo habitual.

Azotadas por el viento, las olas de un lago de Michigan dejaron congelado este faro durante una tormenta invernal. [THOMAS ZAKOWSKI, LANDOV]

En síntesis

Durante los últimos cuatro años, se han sucedido eventos meteorológicos extremos cuando la corriente en chorro ha desarrollado ondulaciones muy pronunciadas.

Esos sucesos extremos se han generalizado y prolongado en el tiempo cuando la corriente en chorro ha mantenido su forma anómala durante largos períodos.

Algunos expertos creen que la causa principal del comportamiento anómalo de la corriente en chorro radica en el deshielo de la banquisa ártica. Otros investigadores discrepan.

En todo caso, una corriente en chorro más oscilante conllevará sequías, inundaciones, olas de calor y heladas más frecuentes en numerosas regiones del planeta.

Entre noviembre de 2013 y enero de 2014, la corriente en chorro experimentó unas ondulaciones muy acusadas y persistentes en Norteamérica y Europa. Este flujo de aire, que circunvala el planeta de oeste a este a grandes altitudes, penetró más de lo habitual en EE.UU., lo que provocó que el vórtice polar (el ciclón de aire helado que gira en el Ártico) se desplazara hacia el sur y dejara los dos tercios orientales del país sumidos en intensas heladas. La capa de hielo de los Grandes Lagos alcanzó su segundo máximo de la historia y dos devastadoras tormentas de nieve y hielo paralizaron Atlanta durante días.

Mientras tanto, en California se instalaba un frente anticiclónico que llevó a la zona el invierno más cálido desde que hay registros. Aunque un invierno suave pueda parecer agradable, el episodio provocó la peor sequía que se recuerda desde finales del siglo XIX, con pérdidas agrícolas valoradas en miles de millones de dólares.

Las contorsiones de la corriente en chorro afectaron también a Europa, donde una sucesión de intensas tormentas provocó daños por miles de millones de euros. En Inglaterra y Gales tuvo lugar el invierno más húmedo desde, al menos, 1766. Buena parte del resto de Europa experimentó un calor excepcional. Noruega sufrió en enero del año pasado incendios forestales sin precedentes y los organizadores de los Juegos Olímpicos de Sochi, en Rusia, hubieron de hacer frente a unas pistas de esquí que se fundían. En mayo, casi un tercio de Bosnia quedó inundada a causa de lluvias torrenciales.

En condiciones normales, la corriente en chorro se asemeja a un cinturón de aire que sopla en las latitudes medias. Tal y como se aprecia en los partes meteorológicos, suele presentar ligeras ondulaciones hacia el norte y el sur, las cuales le confieren un aspecto parecido al de la señal sinusoidal de un osciloscopio. Tales curvas reciben el nombre de ondas planetarias, o de Rossby. En ellas, una serie de ondulaciones menores, llamadas «ondas cortas», suelen tardar entre tres y cinco días en atravesar Estados Unidos. Gran parte de la meteorología cotidiana del país responde a ellas.

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