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Actualidad científica

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  • Octubre/Diciembre 2015Nº 82

Clima

Falsas esperanzas

El aumento de la temperatura global podría haberse estabilizado, pero todavía se cierne sobre el planeta una crisis climática.

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«Las temperaturas han permanecido constantes durante quince años; nadie encuentra una explicación», afirma el Wall Street Journal. «La "pausa" en el calentamiento global podría prolongarse veinte años más y la banquisa ártica ha comenzado a recuperarse», sostiene el Daily Mail.

En los medios abundan tales declaraciones. Pero estas son, cuando menos, engañosas: el calentamiento global continúa imparable y sigue constituyendo un problema apremiante. El malentendido se debe a que, según los datos, en la última década se ha ralentizado la velocidad a la que ha aumentado la temperatura media de la superficie terrestre. Con frecuencia se alude al evento como «la pausa», un apelativo muy poco apropiado. Las temperaturas continúan incrementándose; simplemente, no lo han hecho tan rápido como en la pasada década. La pregunta fundamental es: ¿qué grado de calentamiento futuro cabe esperar a partir de dicha desaceleración?

El Grupo Internacional de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) se dedica a estudiar tales cuestiones. En su informe del pasado mes de septiembre, el organismo redujo el valor de uno de los parámetros empleados para predecir el calentamiento futuro. Sus pronósticos, publicados cada cinco o siete años, marcan las directrices de las políticas climáticas a escala internacional, por lo que esa pequeña variación suscitó un debate en torno a la velocidad a la que se calienta el planeta y el tiempo que resta para detener el proceso. El IPCC no se ha pronunciado todavía sobre las consecuencias del calentamiento ni sobre las medidas para mitigarlo. No obstante, he realizado algunos cálculos que, en mi opinión, ofrecen una respuesta: si el hombre continúa quemando combustibles fósiles a la velocidad actual, hacia 2036 se superará un umbral que nos separa de una catástrofe ambiental. La falsa pausa tal vez conceda al planeta unos años más para reducir las emisiones de gases con efecto invernadero y evitar el desastre, pero solo unos pocos.

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