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Actualidad científica

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  • Octubre/Diciembre 1996Nº 6

Ingeniería óptica

Interferometría óptica de superficies

Basándose en la naturaleza ondulatoria de la luz y en la potencia de los ordenadores modernos, los autores han diseñado unos dispositivos sensibles capaces de medir la textura de las superficies.

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Las cintas de vídeo, las bolas de los rodamientos, las películas fotográficas y las pastillas de los ordenadores funcionan mal si sus superficies son ásperas o presentan irregularidades. Para obtener acabados de gran precisión es necesario disponer de medios especiales capaces de medir la textura de la superficie. Las técnicas utilizables hasta una fecha relativamente reciente tenían mu­chas limitaciones.

Nosotros pusimos a punto en 1980 un método mucho mejor. La interferometría óptica, un fenómeno basado en la naturaleza ondulatoria de la luz que permite acometer medidas precisas de las formas o de las distancias, parecía un candidato muy adecuado para alcanzar dicho objetivo, pues proporciona una resolución extraordinaria y no requiere un contacto físico directo con la superficie sometida a estudio. Pero la interpretación de las imágenes interferométricas, o interferogramas, y su ligazón con las medidas significativas de la textura de las superficies revisten especial dificultad. Los interferogramas tradicionales consisten en un conjunto de instantáneas con zonas claras y oscuras que, en general, apenas se parecen a los contornos del objeto estudiado.

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