Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Temas IyC
  • Octubre/Diciembre 1996Nº 6
Ciencia en imágenes

Ingeniería óptica

Microscopía confocal

Esta técnica microscópica no tiene rival para la producción de imágenes nítidas, sean planas o en tres dimensiones.

Menear

Marvin Minsky es el padre de la inteligencia artificial. También es autor de otro im­portante logro. En los años cincuenta construyó un microscopio óptico revolucionario, que le permitía observar con claridad capas sucesivas de una muestra sin tener que rebanar el espécimen en finos cortes. Minsky no recibió el debido reconocimiento cuando patentó su "microscopio de barrido por etapas, de doble enfoque". En los diecisiete años de vigencia de la patente no percibió derechos ni royalties, y no se fabricó ningún instrumento de concepción similar.

Treinta años después, su método —hoy denominado "microscopía confocal"— ha prendido con fuerza y se ha tomado la revancha, hasta conver­tirse en uno de los progresos más notables de la microscopía óptica de nuestro siglo. No está claro si el interés que suscita ha sido encendido por el redescubrimiento de los primeros trabajos de Minsky o por la reinvención de su idea por otros. Sea como fuere, el feliz resultado es que ahora contamos con docenas de tipos de microscopios confocales, en una gama que va desde lo rudimentario hasta lo barroco.

Puede conseguir el artículo en: