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1 de Abril de 2011
Salud

Combatir la obesidad

La ciencia ha ahondado en los procesos metabólicos que influyen en nuestro peso, pero la clave del éxito puede residir en otro lugar.

INICIATIVA NACIONAL PARA LA EDUCACIÓN DE LA OBESIDAD

En síntesis

Una epidemia moderna: Durante milenios, la desnutrición constituía un problema habitual. En la actualidad, la obesidad es una enfermedad mundial que afecta a un tercio de los estadounidenses. Otro tercio presenta sobrepeso.

Una afección compleja: Se han hallado las claves de las causas metabólicas, genéticas y neurológicas de la obesidad, pero no se ha conseguido solucionar la crisis de salud pública que ha generado.

La conducta como objetivo: Las técnicas que han demostrado eficacia en el tratamiento del autismo, la tartamudez y el alcoholismo pueden ayudar a adelgazar o a no engordar.

Las próximas etapas: Los estudios sobre la conducta indican que el registro de las calorías, el ejercicio físico y el peso, la adopción de unos objetivos modestos y la participación en un grupo de apoyo aumentan las posibilidades de éxito.

La obesidad representa un grave problema de salud. Si se mantiene la tendencia actual, en EE.UU. pronto superará al tabaquismo como causa principal de muerte prematura, reducción de la calidad de vida y sobrecostes en la atención sanitaria. Un tercio de los adultos estadounidenses son obesos, según los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), y otro tercio padece sobrepeso. La obesidad es responsable de más de 160.000 fallecimientos al año, según un estudio publicado en el Journal of the American Medical Association. Por término medio, una persona obesa le cuesta a la sociedad más de 7000 dólares al año, gasto derivado de la pérdida de productividad y del tratamiento médico, según investigadores de la Universidad George Washington. A lo largo de su vida, una persona con 32 kilos o más de sobrepeso ocasionará unos sobrecostes médicos de unos 30.000 dólares, dependiendo de la raza y el sexo.

¿Por qué resulta tan difícil deshacerse de los kilos que sobran y no recuperarlos? La fórmula básica para perder peso es sencilla y conocida por todos: consumir menos calorías que las que se gastan. Si fuera así de fácil, en EE.UU. la obesidad no constituiría el primer problema de salud relacionado con el estilo de vida. Para una especie que evolucionó hacia el consumo de alimentos muy energéticos en un entorno en que el hambre representaba una amenaza constante, hoy adelgazar y mantenerse esbelto supone una seria dificultad en un mundo abrumado por mensajes publicitarios y alimentos hipercalóricos sin valor nutritivo. Casi todos los que intentan seguir una dieta a la larga la abandonan. Una revisión de 31 estudios sobre dietas, llevada a cabo en 2007 por la Asociación Americana de Psicología, concluyó que al menos dos tercios de quienes habían seguido una dieta pesaban más que dos años atrás, antes de ponerse a régimen.

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