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Actualidad científica

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  • Octubre/Diciembre 2011Nº 66

Políticas públicas

Una jungla urbana más saludable

La ciudad de Nueva York aplica medidas políticas y económicas para mejorar su "entorno alimentario".

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Numerosas investigaciones buscan en el interior de nuestras células la solución a la obesidad. Sin embargo, las claves de esta epidemia no residen en el mundo microscópico de la genética y la fisiología, sino en el macroscópico de la sociología y la economía. En Nueva York, donde residen millones de personas con sobrepeso o camino de tenerlo, se están desarrollando varios programas con el propósito de crear un entorno alimentario más sano.

La comida se halla por doquier, es barata, calórica y se nos sirve en porciones de un tamaño por encima de nuestras necesidades. Resulta difícil imaginar un edificio sin una máquina expendedora de refrescos o una esquina sin un establecimiento de comida rápida. En las tiendas del sur del Bronx, los artículos más destacados son botellas de refrescos de tres litros y enormes bolsas de papas.

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