Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Temas IyC
  • Enero/Marzo 1997Nº 7

Astrofísica

La propulsión a chorro de las estrellas jóvenes

Las observaciones muestran que muchas estrellas jóvenes emiten veloces chorros de materia. Ya se sospechaba que tales eyecciones episódicas eran consecuencia inevitable de la formación estelar, cosa que viene a confirmar ahora un nuevo modelo teórico.

Menear

Es opinión común entre los astrofísicos que se sabe bien cómo evolucionan las estrellas una vez están formadas y se ha iniciado la fusión nuclear, pero que la propia formación a partir del gas y del polvo originarios es otra historia. Según la versión más aceptada, hay unas enormes nubes gaseosas que de algún modo se fragmentan, pierden de alguna manera el momento angular y la energía magnética necesarios para desplomarse y de alguna forma originan sistemas binarios, planetas, etc. Son estos "de algún" modos y maneras los que llevan decenios constituyendo un acertijo para los investiga­dores. Como sucede con los rompecabezas complicados, hay que resolverlos por partes. R. Ouyed, R. E. Pudritz y J. M. Stone han elaborado un modelo que pudiera ser una pieza importante del que nos ocupa.

Una teoría coherente de la contracción estelar ha de incluir varios ingredientes. Es sabido que las protoestrellas se desploman por su propia gravedad, proceso en el que pierden la casi totalidad de su momento angular, pues de otro modo no se lograría el grado de contracción requerido para que se inicie la fusión nuclear. El sistema parece liberarse del momento angular indeseable concentrándolo inicialmente en una pequeña parte de la materia que se contrae, haciéndola girar y expulsándola hacia fuera. Los detalles del proceso son complicados, pero el principio es sencillo.

Puede conseguir el artículo en: