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Historia de la química

El papel del oxígeno: 1777-1782

Tras las investigaciones sobre la respiración animal, Lavoisier va precisando sin pausa la función del oxígeno, constituido en quicio fundamental de su nueva teoría química.

Le Scienze

Con el descubrimiento del oxígeno, Lavoisier se percató de inmediato de que había dado con una sustancia cuyas características químicas podían explicar un número cada vez más amplio de operaciones y fenómenos. El 13 de mayo de 1777, el químico francés leyó ante la Academia de las Ciencias una memoria titulada Expériences sur la respiration des animaux et sur les changements qui arrivent a l’air en passant par leur poumon, destinada a revolucionar la concepción tradicional de la fisiología de la respiración. Que el aire era el agente que permitía la respiración era conocido desde la Antigüedad, pero los descubrimientos recientes sobre los gases demostraban que no todos los componentes del aire atmosférico podían «mantener la respiración» y que algunos animales, sometidos a la acción de determinados gases, morían.

El denominado proceso de flogistización del aire, es decir, la saturación del aire atmosférico con dióxido de carbono, constituía un fenómeno conocido por muchos naturalistas. La identificación de ese fenómeno había alentado, desde 1774, numerosos estudios sobre la salubridad del aire. El físico inglés Priestley fue, en esta circunstancia también, uno de los primeros naturalistas europeos en reconocer que, durante la respiración de los animales, el aire de su entorno se cargaba de flogisto, es decir, se colmaba de tal cantidad de dióxido de carbono que lo tornaba irrespirable e insalubre. A ese primer descubrimiento siguieron numerosas observaciones sobre la insalubridad de los ambientes cerrados y abarrotados, como los teatros, las cárceles o los hospitales.

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