Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

Historia de la química

Lavoisier y la Revolución: 1789-1794

Pese a su adhesión entusiasta a los ideales revolucionarios, Lavoisier aparece ante los ojos de muchos jacobinos como una personalidad comprometida con el Antiguo Régimen: su aventura vital termina trágicamente en la guillotina.

Le Scienze

En vísperas de la Revolución Francesa, Lavoisier se hallaba en la vanguardia de los promotores de un cambio radical del estatuto político, social y económico de la sociedad francesa. Igual que muchos de sus compañeros de la Academia de las Ciencias, había intuido a tiempo las contradicciones existentes entre el poder político centralizado en la figura del monarca y la emergencia de una nueva cultura económico-social basada en el estímulo del desarrollo técnico, agrícola y manufacturero.

Como hemos visto en capítulos precedentes, Lavoisier había contribuido en numerosas iniciativas para reformar la estructura inmóvil de la monarquía absoluta. Llamado por el ministro de finanzas Turgot a dirigir la Régie des Poudres en 1776, se había dedicado con pasión y óptimos resultados al diseño de la reforma financiera promovido por Turgot, manifestando capacidades extraordinarias en la administración y en la organización de las instituciones nacionales. En los años siguientes, Lavoisier, poniendo a disposición sus propias investigaciones sobre la salubridad del aire, había colaborado en los proyectos de reforma de los hospitales, cárceles y cementerios de París.

La convocatoria por Luis XVI de los Estados Generales en 1787 no le encuentra, pues, sin preparación. Sus primeras reacciones, lejos de ser neutrales, evidencian hasta qué punto Lavoisier consideraba deseable un cambio radical en la sociedad francesa. Presente en la sesión inau­gural de la Asamblea provincial del Or­léanais el 6 de septiembre de 1787, durante la cual fue elegido representante suplente del Tercer Estado, Lavoisier contribuyó activamente en los meses posteriores al desarrollo de la Asamblea. En febrero de 1788 pergeñó los principios de su filosofía política con la siguiente declaración pública: «La nación se encuentra hoy demasiado ilustrada como para que no deba ambicionar traer la felicidad para el mayor número posible de ciudadanos, porque si se permitiera hacer excepciones en favor de cualquier clase, sobre todo en materia de impuestos, estas no podrían hacerse sino a favor de los más pobres, y porque la desigualdad de la distribución no puede ser tolerable si no perjudica al rico».

Contenidos relacionados

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.