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1 de Marzo de 1986
Ecología

Defensas químicas de las plantas superiores

Ciertos compuestos producidos por las plantas son tóxicos para los herbívoros; otros menguan el valor nutritivo de las mismas o impiden el crecimiento de un insecto. Los herbívoros, por su parte, han desarrollado técnicas de contraataque.

Basta una consideración somera de la relación entre las plantas superiores y la multitud de animales que las consumen para que el observador se maraville de la capacidad de las plantas para sobrevivir. Cuando es atacada por un depredador, un insecto, por ejemplo, la planta no puede huir, ni defenderse físicamente. Muchas han desarrollado por ello sutiles mecanismos para protegerse, no menos eficaces. Tales defensas pueden ser simples o elaboradas. Ciertas plantas fabrican toxinas que envenenan al herbívoro atacante, en tanto que otras producen sustancias que perturban el ciclo de crecimiento del agresor o su capacidad para digerir la planta.

Los insectos y demás herbívoros, por su parte, han desarrollado respuestas a esta guerra química. Muchos han logrado adaptarse a los mecanismos defensivos de las plantas, generando respuestas químicas propias. Algunos insectos han inventado métodos para convertir sus­tancias potencialmente perjudiciales, producidas por las plantas, en fuentes nutritivas o en medios de protección contra los insectívoros. El estudio de estas interacciones químicas entre organismos constituye la base de una floreciente disciplina llamada ecología química.

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