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1 de Abril de 1996
Historia de las matemáticas

Galileo y el primer instrumento mecánico de cálculo

Se trata del sector, empleado para resolver mecánicamente varios problemas matemáticos. Galileo lo inventó para abordar un problema insoluble y luego percibió su utilidad para otros más sencillos.

INSTITUTO Y MUSEO DE HISTORIA DE LA CIENCIA, FLORENCIA

Se ha recurrido a muchos tipos de dispositivos mecánicos para ahorrarse cálculos aritméticos. De todos ellos, el más antiguo es el ábaco, con su conjunto de cuentas ensartadas en alambres paralelos; si se mueven las cuentas siguiendo ciertas reglas determinadas, puede obtenerse el mismo resultado que operando con números escritos en un papel. Hoy en día apretamos los botones de una calculadora siguiendo otras determinadas reglas. Como los matemáticos descubrieron hace mucho tiempo maneras de reducir a números la geometría y la física, cualquier problema práctico en que intervengan las matemáticas puede resolverse hoy sin realizar tediosos cálculos con papel y lápiz.

Hasta hace no muchos años se usaba la lenta máquina de calcular mecánica, apretando botones que ponían en movimiento ruedas numeradas. Medio siglo atrás, antes de que se utilizara el motor eléctrico, las máquinas de este tipo se manipulaban moviendo una manivela y desplazando un carro. El mecanismo básico se remonta al siglo XVII, cuando Blaise Pascal puso dígitos alrededor de varias ruedas, que engarzó de modo que se produjese el arrastre de cifras. En el mismo siglo vivió Gottfried Wilhelm von Leibniz, quien introdujo el carro móvil para acelerar la multiplicación. Pero el mérito de haber dado con la idea básica de una máquina de calcular se debe a John Napier, o Neper, más que a Pascal. En lugar de utilizar ruedas, Napier grababa los números en varillas móviles de hueso.

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