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1 de Julio de 1991
Ingeniería electrónica

La retina de silicio

Un microcircuito basado en la arquitectura nerviosa del ojo proporciona una forma nueva y más poderosa de realizar cálculos.

El ojo es la ventana a través de la cual percibimos el mundo que nos rodea. El ojo es también la ventana a través de la cual discernimos la forma en que actúa el cerebro. La retina, capa delgada de tejido que tapiza la órbita del ojo, convierte la luz que le llega en señales nerviosas que el cerebro interpreta como imágenes visuales. Este pequeño apéndice del sistema nervioso central debe extraer todos los rasgos esenciales de una imagen visual con gran rapidez y fiabilidad bajo condiciones de iluminación que varían desde la oscuridad de una noche sin luna hasta la luminosidad extrema del sol de mediodía.

La capacidad de la retina para llevar a cabo estas tareas es mayor que la de los más potentes superordenadores. Ahora bien, una por una, las neuronas de la retina son del orden de un millón de veces más lentas que los dispositivos electrónicos y consumen una energía diez millones de veces menor. También operan con mucha menos precisión que los ordenadores digitales. El estudio de la forma en que la retina desempeña su cometido proporcionará una valiosa información sobre los principios computacionales de otras regiones del cerebro menos accesibles.

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