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Actualidad científica

  • 20/02/2019 - Geología

    Un corrimiento de tierras que vaporizó la roca

    Un terremoto hizo que una gigantesca cantidad de material rocoso se deslizase. Se generaron entonces unas temperaturas extremas.

  • 20/02/2019 - Métodos de investigación

    Cuando se paga la participación en un estudio, algunas personas mienten

    Entre el 10 y el 23 por ciento de candidatos para participar en una encuesta remunerada no dicen la verdad para que se les elija. Al parecer, la cantidad de dinero no importa.

  • 19/02/2019 - Paleontología

    ¿Acabaron los tiburones blancos con los megalodontes?

    Por desgracia, los megalodontes solo existen ya en el cine. Sigue, sin embargo, sin estar claro por qué se extinguieron aquellos tiburones gigantes. La datación de los fósiles apunta una nueva causa.

  • 19/02/2019 - Psiquiatría

    Revertir la depresión, pero solo en machos

    En ratones, la deleción de una proteína, en determinadas neuronas, favorecería la aparición de conductas depresivas. En cambio, su activación revertiría el efecto. Para sorpresa de los investigadores, dichas alteraciones de comportamiento únicamente se observaron en roedores de sexo masculino

  • 18/02/2019 - Sociología de la ciencia

    La influencia del prestigio en la difusión de las ideas

    Un modelo inspirado en el contagio de enfermedades infecciosas muestra que las ideas que se originan en instituciones prestigiosas llegan más lejos que otras igualmente buenas pero que nacen en centros más modestos.

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  • Julio/Septiembre 2018Nº 93

Cosmología

El multiverso cuántico

Una sorprendente conexión entre la cosmología y la mecánica cuántica podría revelar los secretos del espacio y el tiempo.

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Numerosos cosmólogos aceptan ya la extraordinaria idea de que lo que se nos muestra como todo el universo podría no ser más que una minúscula parte de una estructura mucho mayor: el multiverso. Según esta imagen existen muchos universos, en cada uno de los cuales las reglas que hasta ahora hemos llamado leyes fundamentales de la naturaleza toman diferentes formas. Por ejemplo, los tipos de partículas elementales y sus propiedades pueden variar de un universo a otro.

La idea del multiverso tiene su origen en la teoría que afirma que el universo primitivo se expandió de manera exponencial. En ese proceso, conocido como «inflación», algunas regiones pudieron haber detenido su rápida expansión antes que otras. De esta manera se habrían formado multitud de «universos burbuja», así llamados por analogía con el agua hirviendo. Nuestro universo podría ser tan solo una de esas burbujas, la cual coexistiría con infinitas otras.

La idea de que nuestro universo sea parte de una estructura mucho mayor no resulta, en sí misma, tan descabellada como pudiera parecer. A lo largo de la historia, los científicos han aprendido en repetidas ocasiones que lo que vemos no es ni mucho menos todo lo que hay. Aun así, la idea del multiverso, con su ilimitado número de universos burbuja, presenta un grave problema teórico: parece acabar con la posibilidad de realizar predicciones, un requisito clave de cualquier teoría física útil. En palabras de Alan Guth, físico del Instituto de Tecnología de Massachusetts y uno de los creadores de la teoría de la inflación cósmica, «en un universo eternamente sometido a inflación, cualquier cosa que pueda ocurrir acabará ocurriendo; de hecho, ocurrirá un número infinito de veces».

En un único universo, en el que cada suceso solo acontece un número limitado de ocasiones, resulta posible conocer la probabilidad relativa de un evento frente a otro: basta con comparar el número de veces que tiene lugar cada uno. Pero, en un multiverso en el que cualquier cosa ocurre infinitas veces, ese cálculo se torna imposible, por lo que ningún suceso será más probable que otro. Podemos predecir lo que queramos, ya que antes o después siempre ocurrirá en algún universo. Por desgracia, esto no nos dice nada sobre nuestro universo particular.

Esta aparente pérdida de predictibilidad ha preocupado a los físicos durante largo tiempo. Sin embargo, algunos investigadores nos hemos percatado de que la teoría cuántica (que, a diferencia de la cosmología, se ocupa del mundo microscópico) podría tener la clave de la solución. En concreto, la imagen de un multiverso en eterna inflación tal vez sea equivalente, desde un punto de vista matemático, a la interpretación de los «muchos mundos» de la mecánica cuántica, una idea propuesta hace sesenta años. Como veremos, esta conexión entre teorías no solo resuelve el problema de la predictibilidad, sino que podría revelar también aspectos sorprendentes del espacio y el tiempo.

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