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Actualidad científica

  • 14/12/2018 - VIROLOGÍA

    La versatilidad del virus de la gripe

    Las células infectadas con el virus producen partículas víricas con una gran variedad de formas y de proteínas de superficie, lo que dificulta el tratamiento de la enfermedad.

  • 13/12/2018 - Tecnología

    Un dispositivo para medir nuestra exposición al sol

    Colocado en la piel o la ropa, el pequeño aparato aporta datos sobre la cantidad de radiación ultravioleta, visible e infrarroja que acumula el organismo. Destacan sus múltiples aplicaciones tanto cosméticas como médicas.

  • 12/12/2018 - Climatología

    Oscurecer el sol para enfriar la Tierra: el primer experimento

    Unos investigadores tienen pensado rociar la estratosfera con partículas que reflejen la luz solar. En última instancia, de esta forma se podría reducir deprisa la temperatura de la Tierra.

  • 12/12/2018 - Envejecimiento

    La tenacidad beneficia la salud física

    Las personas de edad avanzada tenaces pero también flexibles en sus objetivos gozan de un espacio vital mayor y, con ello, de más relaciones sociales y actividades físicas.

  • 11/12/2018 - glaciología

    Se acelera la pérdida de hielo de Groenlandia

    Los testigos de hielo, los datos de los satélites y los modelos climáticos revelan la violenta transformación de la vasta capa de hielo.

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  • Abril/Junio 2018Nº 92

Evolución humana

El futuro de la evolución humana

Durante los últimos 30.000 años nuestra especie ha experimentado cambios notables y rápidos, un proceso que todavía continúa.

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La especie humana es tenaz. Ningún otro ser vivo del planeta ha logrado ser amo de su destino como nosotros. Hemos conjurado infinidad de peligros por cuya causa perecimos como moscas y hemos aprendido a resguardarnos de los elementos y de los depredadores; hemos ideado curas y tratamientos para multitud de enfermedades mortales y transformado los pequeños huertos de nuestros ancestros en vastos campos agrícolas mecanizados; y hoy criamos hijos sanos como nunca antes, pese a las adversidades de siempre.

Muchas personas aducen que nuestra ventaja técnica (la capacidad para desafiar y controlar las fuerzas de la naturaleza) nos ha liberado de la selección natural y que la evolución humana ha cesado. Según este argumento, ya no existe la «supervivencia del más apto» porque todos llegamos a viejos. Esta noción desacertada no solo se halla en la mente del gran público. Investigadores como Steven Jones, del Colegio Universitario de Londres, y prestigiosos comunicadores científicos, como David Attenborough, también han declarado que la evolución humana ha llegado a su fin.

Pero tal idea resulta falsa. En el pasado reciente sí hemos evolucionado, y seguiremos haciéndolo mientras vivamos. Si tomamos los más de siete millones de años que han transcurrido desde que los humanos nos separamos del último ancestro común con los chimpancés y los condensamos en un día de 24 horas, veremos que los últimos 30.000 años apenas suponen seis minutos. Pero el último capítulo de la evolución humana está repleto de andanzas: enormes migraciones a nuevos entornos, profundos cambios en la alimentación y aumento de la población mundial en más de mil veces. Todas esas personas han aportado numerosas mutaciones singulares al conjunto de la población, lo que ha imprimido un rápido impulso a la selección natural. La evolución humana no se ha detenido; si acaso, se está acelerando.

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