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1 de Diciembre de 2005
Geología

Una Tierra primigenia fría

Los manuales han venido enseñando que el magma cubrió la Tierra en sus primeros 500 millones de años. Quizá no estén en lo cierto: parece que la superficie se enfrió rápidamente y los océanos, los primeros continentes y las condiciones idóneas para la vida surgieron mucho antes de lo que se creía hasta ahora.

La nueva visión de una Tierra primigenia cubierta hace 4400 millones de años por océanos difiere del mundo abrasador y hostil descrito tradicionalmente en los manuales. [Don Dixon]

En síntesis

Durante mucho tiempo se ha creído que en nuestro planeta perduraron unas condiciones abrasadoras hasta unos 700 millones de años después de su formación hace 4500 millones de años.

Pero ahora se sabe, gracias a unos diminutos cristales de circón que contienen claras señales de cómo y cuándo se originaron, que la Tierra se enfrió mucho antes, quizá ya hace 4400 millones de años.

Algunos circones antiguos presentan incluso una composición química heredada del medio más frío y húmedo necesario para la evolución de la vida.

En su infancia, hace unos 4500 millones de años, la Tierra brillaba como una tenue estrella. Océanos de magma incandescente, entre amarillo y anaranjado, cubrían la superficie tras las repetidas colisiones con rocas enormes, algunas del tamaño de pequeños planetas, que orbitaban alrededor del Sol recién formado. Cada uno de esos cuerpos, a una velocidad media 75 veces la del sonido, abrasaba la superficie, la hacía añicos, la fundía e, incluso, la evaporaba.

Muy pronto el denso hierro precipitó en los océanos de magma y formó el núcleo metálico. Liberó así energía gravitacional como para fundir el planeta entero. Durante cientos de millones de años siguió habiendo continuos impactos de meteoritos. Algunos producían cráteres de más de mil kilómetros de diámetro. Al mismo tiempo, la desintegración de elementos radiactivos generaba en las profundidades de la Tierra calor a un ritmo que sextuplicaba el actual.

Estas condiciones abrasadoras tuvieron que suavizarse para que las rocas fundidas se solidificaran y formasen la corteza, se constituyesen los continentes, la atmósfera densa y cargada de vapor se condensara en agua líquida y la vida originaria evolucionara y persistiera. ¿Cuánto tiempo tardó en enfriarse la superficie de la Tierra tras su ardiente nacimiento? Por lo general, se ha supuesto que ese ambiente infernal se mantuvo unos 500millones de años: la era que recibe el nombre de Hadeana. Los elementos de juicio más importantes en favor de esta cifra son la aparente inexistencia de rocas inalteradas de edad superior a los 4000 millones de años y el carácter mucho más reciente de los primeros signos fósiles de vida.

En el curso de los últimos cinco años, sin embargo, los geólogos —incluido mi grupo de investigación de la Universidad de Wisconsin-Madison— han descubierto docenas de cristales de circón antiguos, cuyas composiciones químicas han cambiado nuestra visión de los principios de la Tierra. Las insólitas propiedades de estos cristales tan tenaces les permiten conservar de forma sorprendente potentes indicios de la naturaleza del entorno en que se formaron. Estas diminutas cápsulas del tiempo aportan datos que sugieren que 400 millones de años antes de lo que se pensaba había ya océanos habitables para las primitivas formas de vida, y quizá continentes.

 

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