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Un telescopio para la energía oscura

Un nuevo nivel de precisión en el estudio de la energía que acelera la expansión del universo ayudará a discernir entre diferentes teorías propuestas para la unificación de las fuerzas fundamentales y podría revelar la presencia de nuevas partículas.

Een 1999 se encontró que el ritmo de expansión del universo se acelera por la presencia de una forma de energía desconocida. El método utilizado para esa determinación se basa en unos indicadores cosmológicos enormemente brillantes y con propiedades similares a lo largo y ancho del universo [véase "Ex­plo­ración del espacio-tiempo median­te supernovas" de C. Hogan, R. Kirshner y N. Suntzeff, en este mismo nú­mero].

De entonces acá hemos logrado despejar algunas incógnitas relativas al uso de este método en el trazado de la evolución del factor de escala del universo y hemos podido comprobar que, frente a otras alternativas, la presencia de una componente de presión negativa parece seguir dando el mejor ajuste. La evolución del brillo aparente de las supernovas a alto corrimiento hacia el rojo cósmico (z) no representa el comportamiento esperado de la existencia de polvo u otro efecto evolutivo alternativo a la aceleración de la expansión, sino que con él se afianza la interpretación cosmológica frente a la interpretación debida a factores ambientales.

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