Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

Agricultura transgénica

Una nueva revolución verde basada en cultivos modificados genéticamente podría reducir la pobreza y el hambre, pero sólo con el apoyo de las instituciones implicadas.

JON KRAUSE

En síntesis

Los cultivos transgénicos pueden aumentar los beneficios de los campesinos de países en vías de desarrollo y reducir el precio de los alimentos para los consumidores pobres, pero no son una panacea.

A diferencia de la revolución verde del siglo XX, que se desarrolló en centros de investigación públicos que divulgaron sus hallazgos por todo el mundo, la “revolución genética” actual está dirigida por compañías privadas multinacionales.

Los beneficios de la biotecnología en el mundo subdesarrollado dependerán de factores institucionales (protección de la propiedad intelectual, normativa ambiental y de seguridad alimentaria), así como del desarrollo de cultivos transgénicos adaptados a las condiciones locales de cada país.

La población que sufre hambre en todo el mundo es persistentemente numerosa. En 1960, alrededor de 1000 millones de personas padecían desnutrición; esta noche todavía se acostarán hambrientos unos 850 millones. Con todo, el progreso conseguido en la erradicación del hambre ha sido más notable de lo que estas dos cifras podrían sugerir: en la actualidad, alrededor de 5600 millones de personas se alimentan de forma satisfactoria, comparado con los 2000 millones de hace medio siglo.

Las técnicas agrícolas modernas han constituido la clave de tan espectacular aumento. El desarrollo y la distribución de semillas mejoradas y las aportaciones externas (abonos y riego) para maximizar la producción dieron lugar a la "revolución verde" del siglo xx. La mejora vegetal y el cruzamiento de variedades originaron híbridos con rasgos agronómicos de interés que aumentaron la productividad y los beneficios de las explotaciones agrarias, lo que provocó un descenso del precio de los alimentos.

Nos hallamos ahora ante una "revolución genética" incipiente. En los últimos decenios, se han desarrollado y refi nado técnicas para el trasplante de genes específi cos desde un organismo hasta otro, que han dado lugar a variedades con rasgos nuevos de gran valor. Por botón de muestra, la transferencia al algodón, al maíz y a otras plantas, de un gen de la bacteria del suelo Bacillus thuringiensis, origina las variedades denominadas Bt, que presentan una resistencia natural a los coleópteros barrenadores. De modo similar, se ha creado soja tolerante a los herbicidas, el arroz dorado (más nutritivo, con alto contenido en betacaroteno) y otros cultivos de calidad superior.

Este artículo incluye

Una eminencia de la biotecnología

    • Graham P. Collins

Investigadores de Sudáfrica desarrollan variedades de maíz adaptadas a las condiciones locales.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.