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Actualidad científica

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  • Octubre/Diciembre 2013Nº 74

Química

Obtención de compuestos de potasio

El tratado de química elemental de Antoine de Lavoisier es fuente de interesantes experimentos químicos con compuestos obtenidos del entorno.

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A mediados del siglo XVI el paisaje sonoro de Europa cambió de forma radical y por doquier. Coincidiendo con los frecuentes conflictos armados se escuchaba el retumbar de un nuevo artefacto: la bombarda o tubo de fuego. El nacimiento de la artillería convirtió la pólvora en un producto de interés estratégico. Pasó del laboratorio de los alquimistas al campo de batalla, para decidir en adelante el destino de las naciones.

Quizá la pólvora se inventó en China. Y puede que se perfeccionara en el mundo árabe. Pero, sea como fuere, hacia 1250 Roger Bacon describió su composición: un poco de carbón vegetal, otro tanto de azufre y 5 o 6 veces más de salitre. También denominado nitro o "sal petrae", el salitre es nuestro nitrato potásico (KNO3). Su escasez limitaba la producción de pólvora. Para garantizar un suministro suficiente, los grandes países europeos establecieron instalaciones, las salitrerías, dedicadas a su fabricación. Para ello se aprovecharon los nitratos de origen orgánico, puesto que los suelos y rocas de Europa eran pobres en ese compuesto.

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