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1 de Abril de 1997
Vulcanología

El Vesubio

A pesar del medio siglo que dura su actual reposo, el Vesubio sigue siendo un volcán con peligro.

Plinio el Joven describió a Tácito los sucesos dramáticos de agosto del 79 d.C. que provocaron la destrucción de las ciudades de Pompeya, Herculano, Stabia y Oplon­tis, y la muerte de su tío, el célebre na­turalista Plinio el Viejo, con las si­guien­tes palabras:

"La nube se elevaba, no se sabía con certeza de qué monte, visto desde tan lejos, aunque luego se supo que era el Vesubio. Su forma era más parecida a la de un pino que a la de ningún otro árbol, pues ascendía como un enorme tronco y luego se desparramaba como si fuesen ramas, lo que, en mi opinión, se debería a que disminuyese el fuerte viento que la había hecho ascender o a la influencia de su propio peso. A ratos relucía de un blanco inmaculado, mientras que en otros parecía sucia y salpicada de manchas, dependiendo de la cantidad de ceniza y de tierra que hubiese levantado consigo.[...] Las cenizas caían ya sobre las naves, más calientes y más espesas a medida que se acercaban; caían también trozos de piedra pómez, y piedras ennegrecidas, quemadas y partidas por el fuego; de pronto aparecieron escollos, resultado del de­rrumbe del monte, que impedían alcanzar la orilla.[...] Frecuentes y violentos terremotos sacudían las casas, haciéndolas ir de acá para allá, como si estuviesen desprendidas de sus cimientos."

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