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1 de Agosto de 1987
Vulcanología

Hundimiento de los volcanes

En el ciclo de vida de muchos volcanes, el hundimiento catastrófico constituye un acontecimiento «normal». La historia del proceso se refleja en los depósitos dejados por avalanchas de derrubios.

Instituto Lunar y Planetario (por cortesía del Centro de Vuelos Espaciales Johnson)

Los volcanes son montañas insólitas. La mayoría de las cumbres montañosas están intensamente moldeadas por la erosión, esculpidas por el agua y el hielo en grandes bloques de corteza que la tectónica ha aupado. No ocurre eso con los volcanes, que constituyen formas destructivas: se autoconstruyen a partir de lava y cenizas. Al poder elevar su propia altura, cabe preguntarse por qué los volcanes no son, en justa consecuencia, las montañas más altas de la Tierra (como lo son en Mar­te y probablemente en Venus). ¿Qué factores limitan la altura de un volcán terrestre?

Es evidente que los volcanes también se hallan sujetos a la erosión, amén de a procesos tales como la depresión de la corteza bajo pesadas cargas, que tienden a allanar la topografía terrestre. Se ha descubierto, además, últimamemente que hay otro proceso, mucho más espectacular y característico, que acorta el tamaño de muchos volcanes, a saber, los derrumbamientos o hundimientos de grandes proporciones. A pesar de que en el siglo pasado se habían observado ya varios derrumbamientos de conos volcánicos, fue la erupción violenta del monte Santa Elena, en mayo de 1980, la que atrajo la atención hacia la posibilidad de que la ladera entera de un volcán pudiera ceder repentinamente, desencadenando, además de una erupción explosiva, una devastadora avalancha de derrubios. En su empeño por conocer los fenómenos de desplome, varios investigadores han acometido el estudio de los depósitos que dejaron las avalanchas de derrubios en el monte Santa Elena y en otros volcanes. Se han identificado un centenar largo de depósitos de ese tipo; su edad oscila desde algunos años hasta miles de ellos y, su tamaño, desde menos de un kilómetro cúbico hasta más de veinte.

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