El científico como autor: consejos para publicar sin desvirtuar tu obra

03/12/2014 11 comentarios
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Parece que en el mundo académico de hoy en día, el científico vale casi tanto como su lista de publicaciones. Aunque no estoy de acuerdo con esta forma simplista de evaluar a los investigadores, y lo he denunciado alguna que otra vez, ésta es la realidad que impera. Por lo tanto, hoy me gustaría compartir algunos consejos sobre como publicar artículos en revistas científicas especializadas y de divulgación, en base a mi modesta experiencia.

peer-review

 Imagen cortesía de James Yang 

 

Hacer ciencia no es solo trabajar en un laboratorio

Al contrario de lo que piensan muchos niños, así como también bastantes adultos, los científicos no son exclusivamente personas con bata blanca que hacen experimentos en un laboratorio. Algo que sí tienen en común casi todos los científicos es lo siguiente: necesitan presentar su trabajo, documentarlo y discutirlo con otros investigadores. El objetivo de todo esto es poder obtener así un conocimiento cada vez más profundo sobre un tema o campo de investigación. Aunque existen varias formas de presentar el trabajo (pósters, charlas en conferencias, entrevistas), la forma más frecuente y valorada de hacerlo (como mínimo para la comunidad científica) son los artículos científicos en revistas especializadas de revisión por pares (mala traducción, lo reconozco, de peer-review). Este aspecto se ha vuelto tan determinante que existen incluso estudios que aseguran poder predecir con exactitud, si una persona va a hacer carrera en ciencia teniendo únicamente en cuenta sus publicaciones. Aunque, personalmente no estoy de acuerdo con este tipo de evaluaciones, sí es cierto que un científico no puede obviar la labor de publicar, por los motivos expuestos anteriormente. Mi mensaje de hoy es el siguiente: si eres científico, eres también un autor. Como los temas sobre los que vas a publicar te han llevado normalmente mucho tiempo, incluso años de trabajo, no permitas que tu obra se vea desvirtuada a la hora de ser publicada. Esto va a depender, en primer lugar, de tí mismo, pero también, en muchos casos, de tu relación con los editores.

 

Si los científicos son autores, ¿los editores que son?

Hay que partir de la base que los editores son tus aliados. Porque, si todo va bien, ellos van a ser los que te guíen a través del proceso de publicación, ayudándote incluso a mejorar tu manuscrito. Esto significa que los editores tienen un papel importante (llámalo poder) a la hora de decidir como y cuando tu trabajo puede ser publicado. Por eso es importante tener una buena relación con tus editores. Pero vayamos por partes. En ciencia existen varios tipos distintos de editores. Yo me voy a centrar en dos tipos concretos, que son los que más nos atañen hoy: los editores científicos de revistas peer-review y editores de medios de divulgación/comunicación científica.

Los objetivos de estos dos tipos de editores científicos son, en esencia, muy parecidos. Ambos quieren publicar artículos que cumplan lo siguiente: (i) un nivel de calidad acorde con sus estándares (ii) que presenten contenidos que sean interesantes para sus lectores y (iii) que generen el mayor impacto posible, no solo entre sus lectores sino tambien en un contexto más amplio (sociedad, instituciones, otros medios).

La diferencia principal entre los editores científicos y los de noticias es que los primeros van a centrar la mayor parte de sus esfuerzos en la parte científica de tu aportación. Es decir, no van a intentar que tu obra sea una "master piece" desde el punto de vista narrativo-literario. De hecho, la actividad principal de los editores científicos es la siguiente: hacer un primer filtro de los manuscritos que les llegan, y entonces enviar a los revisores aquellos manuscritos que hayan encajado mejor en los puntos mencionados anteriormente para, al final, decidir que manuscritos van a ser publicados (en función de la opinión de los revisores).

Los requisitos, por tanto, que se van a tener en cuenta a la hora de evaluar tus manuscritos científicos van a ser, en principio, los siguientes: calidad del trabajo (metódico, detallado, riguroso y reproducible), novedad que presenta respecto a otros trabajos y claridad explicativa. Si bien es cierto, que la necesidad de impacto puede hacer que ciertas revistas (las de mayor impacto) no se fijen en tu trabajo, seguro que si tu trabajo cumple los otros puntos, acabarás publicando tu manuscrito en una revista peer-review.

Por oto lado, los editores de noticias científicas van a priorizar otras cosas. Para empezar, los lectores de revistas impresas de divulgación o de noticias online abaracan un espectro mucho más amplio de personas. Éstas no tienen que ser personas necesariamente formadas en ciencia o con interés en conocer los detalles sobre las investigaciones. Estos medios de divulgación y/o comunicación necesitan, por lo tanto, crear contenidos muy actuales, atractivos y comprensibles para sus lectores. Aquí el editor va a tener, sin duda, una impacto muchísimo mayor sobre los contenidos y forma de tus artículos. Para empezar, normalmente te van a pedir que les sugieras varios temas y ellos van a elegir el que les parezca más conveniente.

  Tanto revisores como editores trabajan, normalmente, con grandes volúmenes de información (imagen: wikipedia).

En palabras de Edward Wilson, si lo que quieres realmente es hacer carrera en ciencia, dedícate a un campo que esté muy poco explorado. Al principio nadie te hará caso, pero después serás uno de los pocos expertos mundiales en este campo. Así conseguirás, después, más fácilmente financiación y ver tus artículos publicados en revistas de gran impacto.

Independientemente de si sigues este consejo o no (decirlo es fácil, realizarlo muchísimo más difícil), ahí van algunos modestos consejos para intentar que tus investigaciones se publiquen en buenas revistas, en un período razonable de tiempo.

 

Consejos para publicar artículos en revistas especializadas (peer-review):

  • Escribe una buena carta de presentación sobre tu trabajo. Parece una futileza, pero los editores reciben muchísimos manuscritos cada día. Como muchos de ellos no se dedican profesionalmente a sus actividades como editores, su tiempo es oro.
  • Sé autocrítico y no envíes un artículo hasta que tú mismo estés convencido de que tus experimentos apoyan tus afirmaciones.
  • Conoce los puntos fuertes y débiles de tu trabajo. En otras palabras, está preparado para que los revisores sugieran nuevos experimentos.
  • Selecciona cuidadosamente al editor y a los revisores. Muchas de las revistas científicas permiten sugerir a ambos (aunque después elijan a otros).
  • Muéstrate siempre dialogante y educado con los editores, también con los revisores. No recomiendo entrar en confrontación directa y agresiva con ninguno de ellos, ni siquiera cuando sus comentarios y observaciones no te gusten. Conozco muchos casos en que los autores escriben al editor diciendo que revisor X no ha entendido nada de su artículo, y que, en general, no sabe nada de nada. Esta sea posiblemente una mala estrategía ya que una de dos: o tú mismo has sugerido a ese revisor o lo ha hecho el editor, con lo cual no le gustará oír tus quejas.
  • Ten muy en cuenta los comentarios de los revisores, e intenta responder a todas sus preguntas. Haz cambios en tu artículo para reflejar los comentarios de los revisores, si crees que mejoran de alguna manera (o como mínimo no empeoran) el manuscrito. Ten en cuenta que los revisores tampoco reciben dinero por hacer esto y se merecen tu atención.

 

Consejos para publicar en revistas de noticias y divulgación científica

  • Infórmate primero de los temas que interesan al medio en particular. Escribe al editor proponiendo uno o dos temas que creas que puedan resultarle interesantes (y que te interesen a tí, por supuesto). Tus posibilidades son mayores si el tema que propones es el mismo en el que tú eres un experto.
  • Una vez el editor te envíe sus primeros comentarios sobre tu artículo, escucha y ten en cuenta sus comentarios. Si tienes la sensación de que su idea del artículo no transmite la tuya, házselo saber inmediatemente. Si ambas ideas no son compatibles, plantéate echarte atrás y enviar tu artículo a otra revista.
  • Sé flexible y está abierto a cambiar cosas del artículo (por ejemplo, su forma) mientras tu mensaje se mantenga.
  • Pide siempre una versión final del texto antes de ser publicada. Así te ahorrarás sorpresas de última hora (título que no refleja tu mensaje o sensacionalismo para nada científico ni riguroso).

Como os habréis dado cuenta, mi entrada de hoy está dirigida a científicos principiantes y a divulgadores de la ciencia (donde yo me encontraba hace solo unos diez años). En cualquier caso, espero que os haya resultado interesante, aunque no os encontréis en ninguno de estos grupos.

Para finalizar, me gustaría pediros que comentéis este post tanto como sea posible. Al fin y al cabo, este cuaderno de bitácoras está ahí precisamente para eso, comunicar y discutir sobre lo que nos gusta: la ciencia (en el caso de hoy, sobre como publicarla). A la postre, todo lo que expongo no supone ninguna verdad absoluta, se basa simplemente en mi experiencia. Espero que algunos de vosotros tengáis muchas más cosas que decir al respecto.

Gracias por seguirme y un abrazo desde Berlín,


Guillermo

 

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