Y colorín colorado, el I NeuroCarnaval ha terminado

04/12/2014 0 comentarios
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17 pasodobles neurocarnavaleros en 30 días de fiesta neurodivulgadora con personajes ilustres y temas calentitos como todo buen carnaval que se precie. Despedimos este carnaval con tristeza y resaca. Pero nos alegramos por el ganador que, a decisión del jurado de Investigación y Ciencia, recibirá una suscripción a la revista Mente y Cerebro como premio al mejor post del carnaval.

I NeuroCarnavalY es que resulta que la neurociencia está de moda y parece explicarlo todo, y por esta razón provoca en el público reacciones diversas que van desde la ovación al rechazo. ¿Quién tiene la culpa de este embrollo? ¿Afán de protagonismo, titulares exagerados, mensajes incompletos, lectores ingenuos, necesidad de sobrevivir en un medio sobrecargado de información? No caeremos aquí en un cruce de acusaciones sectoriales que no llevaría a ninguna parte. Los científicos forman también parte de la sociedad y podrían ser por tanto potenciales lectores ingenuos (de otros campos en los que no son expertos).

"Si a Einstein le hubieran preguntado que para qué servirían sus extrañas ecuaciones, nadie hubiera puesto ninguna confianza monetaria o de otro tipo en ese trabajo". Las neurociencias podrán o no tener muchas aplicaciones y es totalmente deseable que la sociedad se beneficie de ellas. 

neurociencia y sociedadPero, curiosamente, para fomentar esto al máximo, es necesaria una visión a largo plazo que permita relajar esta exigencia en el corto plazo. El retorno de la investigación a la sociedad puede ser de muchos tipos, tecnológico, médico, educativo, intelectual, laboral, y aún este retorno puede ocurrir lenta e inesperadamente, pero ocurrir al fin y al cabo. Por definición, una investigación es una apuesta cuyo resultado desconocemos. Puede calcularse un plazo para llevarla a cabo, pero nunca es posible asegurar un resultado determinado. Así que, una vez más, encontramos algo en las ciencias que no se puede decidir con una ojeada veloz, hay que dedicar tiempo a mirar los detalles, qué exactamente y cómo son las cosas. Pedir paciencia a la ciudadanía en tiempos de crisis puede parecer demasiado, pero es que cuando devuelve, devuelve mucho, y algunos ejemplos hemos podido ver en este Carnaval.

Esto no es una apología de la neurociencia ni una llamada a la confianza ciega. Como se ha remarcado varias veces en este Carnaval, lo importante es que todos los agentes que participan en el complejo proceso por el que la información científica llega a la sociedad mantengan una actitud crítica. En definitiva, los científicos son profesionales del pensamiento crítico (aunque no son los únicos). Es su principal actividad, o debiera serlo, y por ello podrían darnos a los demás algunas pistas sobre cómo se lleva a cabo esta difícil actividad mental. Suele producir vértigo, pero es necesaria y un elemento integral de una sociedad democráticamente moderna y científicamente culta.

thinkPor supuesto, nada de esto elimina los problemas y retos que siempre ha tenido que afrontar (con o sin acierto) y afrontará la investigación científica. Sus resultados pueden tener usos legítimos e ilegítimos, pero valorarlo desde el fanatismo sólo lleva a decepción o euforia. Como dice Harry Collins y Trevor Pinch: “Tal como están las cosas, tenemos sólo dos formas de pensar sobre la ciencia: o es absolutamente buena o es absolutamente mala. El equilibrio inestable (o pensamiento flip-flop) es la consecuencia inevitable de un modelo de la ciencia y la tecnología que se supone produce la certeza absoluta”. 

Algunas razones para que los científicos divulguen son: contribuir a una sociedad científicamente culta (que apueste por políticas que apoyen su trabajo), rendir cuentas por los fondos públicos recibidos, despertar vocaciones en los jóvenes, escuchar las preocupaciones de la gente sobre la investigación en aspectos sensibles (aunque esto es per se investigable). Además, podría aumentar el número de citaciones de tus artículos de investigación, y te puede ayudar a descubrir el colaborador que te hacía falta para terminar tu proyecto. Por otro lado, es verdad, hay pocos incentivos y sí muchos problemas cuando el científico intenta divulgar.

En su primer mes de vida, el NeuroCarnaval ha recibido 17 entradas y pisado algunos de los escenarios más concurridos de la divulgación científica en España, como el Cuaderno de Cultura Científica / Naukas, SciLogs.es / Investigación y Ciencia, Principia o el blog Scientia. El carnaval ha reunido virtualmente a catedráticos, profesores titulares y asociados de universidad, profesores de instituto, estudiantes de doctorado y de grado, para hablar de preguntas y retos en la neurociencia (semana 1), el papel de la curiosidad frente a sus aplicaciones, los efectos en el cerebro del cálculo matemático o la comida rápida, o la religiosidad ante la evidencia neurocientífica (semana 2), magia y autismo, fotografía y Cajal, historia, neuroeducación y neuromitos (semana 3), y también sobre fMRi en hospitales, dilemas, aplicaciones y peligros, para qué no sirve la neurociencia y sobre si el cerebro nos engaña (semana 4).

El carnaval revela una vez más que l@s propi@s neurocientífic@s, o algún@s de ell@s, muestran cautela sobre esta disciplina. Imagen publicada en el post Es un sano ejercicio de crítica interna que suele caracterizar el proceso científico (en su multitud de vertientes y métodos), y que podría también ser deseable llegara a la esfera pública. ¿O podemos llamarlo neuroescepticismo? Uno de los impulsores de esta corriente es un neurocientífico y bloguero anglosajón que mantiene su anonimato bajo este seudónimo y que ha alcanzado bastante notoriedad (casi 50.000 seguidores en twitter, ha sido fichado por la revista Discover y recientemente como editor en PLOS Neuro Community). Podríamos rizar todavía más el rizo y preguntarnos: ¿no estaremos dudando exageradamente para formar parte de esta moda de ser el que más duda? ¿O es un ejercicio de responsabilidad transmitir no sólo los avances sino también las limitaciones en neurociencia?

¡Cuánta pregunta!, protestarás. Las preguntas que te hagas son más importantes que las respuestas, porque ellas te marcarán el camino.

Me dejo ya de rollos y sin más dilación anuncio al ganador del I Carnaval y al siguiente anfitrión. Sí, el Carnaval de Neurociencias no se detiene, seguirá en otra parte, como los circos ambulantes.

El Jurado de Investigación y Ciencia ha decidido que el post ganador del I Carnaval de Neurociencias es….[redoble de tambores]… 

  • ¿Para qué NO sirve la Neurociencia?” por Casto Rivadulla y Juan de los Reyes, porque (palabras del jurado) “está muy bien escrito y responde al propósito de esta edición, que era explicar ‘¿Para qué sirven las neurociencias?’".

También han gustado especialmente al jurado otras dos entradas:

La segunda edición del Carnaval de Neurociencias tendrá lugar en Marzo de 2015 en el SciLogs.es “Tormenta de Cerebros” de José Ramón Alonso. Nuevamente, Investigación y Ciencia ofrecerá un premio, una suscripción a la revista Mente y Cerebro, al mejor post. El tema en el II NeuroCarnaval será: ¿Cuál es el descubrimiento más importante en toda la historia de la Neurociencia (desde sus inicios hasta hoy)? ¿Por qué?

El NeuroCarnaval hace una pausa pero no se detiene, seguirá animando a neurocientífic@s y no neurocientífic@s a acercarse a esta apasionante disciplina cargada de… posibilidades.