Basura espacial y turismo espacial

14/01/2016 0 comentarios
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¿Podría suponer un grave problema para el turismo espacial la basura que hay en el espacio?

El turismo espacial es una actividad comercial que consiste en llevar personas más allá de la línea de Kármán a 100 km de altitud, donde se considera que comienza el espacio, para su entretenimiento.

Estación Espacial Internacional en una órbita de 350 km de altitud

Esta actividad aún se encuentra en una fase de maduración. Como todo negocio innovador, requiere una fase de aceptación por parte del público. Es cierto que el turismo espacial tiene demanda hoy en día pero es necesario seguir creando una demanda sana. El coste elevado de los vuelos espaciales reduce enormemente el número de clientes potenciales. A medida que los vuelos turísticos espaciales se vayan realizando con normalidad, esto ganará confianza en el público. Pero más importante aún, cuando se mejore la tecnología, se reducirá el coste de operación y por lo tanto crecerá con los años el número de turistas espaciales.

Más allá del uso del espacio con fines científicos, necesitamos realizar vuelos espaciales por muchos motivos: uno es para fomentar la exploración del espacio y para reforzar futuros vuelos a Marte. Sirve para experimentar lo que supone ser astronauta y familiarizarnos con los procedimientos y el entorno de ingravidez que ofrece el espacio. Otro motivo es simplemente para diversión que es una necesidad básica del ser humano. Ahora bien ¿supone un problema grave para el turismo espacial la existencia de basura espacial?

La contaminación espacial o space junk del inglés, viene derivada de un mal uso que se le ha dado a las órbitas terrestres, especialmente durante un tiempo en el que no había una regulación clara de protección medioambiental en este aspecto. Los cohetes y algunos satélites se desprenden de partes ya usadas para aligerar peso; la mayoría de ellas reentran en la atmósfera y se queman pero una parte queda en órbitas altas. Actualmente existen unos 16.000 objetos incluyendo los satélites en activo (véase el vídeo: http://www.youtube.com/embed/AB4X7tepDgo).

Por ello, las agencias espaciales deben seguir constantemente la posición de esta basura para evitar colisiones futuras. Por desgracia, ha habido casos en los que estos objetos han colisionado entre ellos dispersando aún más la basura espacial (Referencia: http://www.nature.com/news/2006/060116/full/news060116-9.html).

Aun así, la basura espacial no es un problema serio para el turismo espacial. Los objetos suelen estar en su totalidad en órbitas más allá de 600 km de altitud debido a que el débil rozamiento que hay en la alta atmósfera frena cualquier objeto y acaba por atraerlo hacia la atmósfera más densa con su consecuente reentrada y destrucción. Por eso mismo, la Estación Espacial Internacional orbita a unos 350 km de altitud.

Así como los vuelos aéreos forman parte de nuestra vida, en un futuro el turismo espacial será algo cotidiano pues la población no solo estará en la superficie terrestre. Existen proyectos para poner hoteles en órbita (Referencia: https://www.youtube.com/watch?v=88vWV8J83JE).

El hecho de que la humanidad haya sido capaz de unirse para mantener un proyecto común como es la Estación Espacial Internacional, demuestra que hemos alcanzado la madurez para conquistar la primera parte del espacio que es nuestra atmósfera superior. Muchas de las misiones futuras tripuladas comenzarán en la Estación Espacial Internacional en vez de empezar desde la tierra. Cada vez más usaremos de forma responsable los enormes recursos que nos da el espacio. Y todo esto será gracias a los beneficios que aportará la explotación comercial del turismo espacial.