Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Noticias
  • 21/01/2016

ENTOMOLOGÍA

Cuando las señales químicas desaparecen, las hormigas emplean la memoria

El recuerdo de un camino que han transitado antes las ayuda a orientarse.

Journal of Experimental Biology

Menear

Una hormiga negra (Lasius niger) atraída por una gota de miel. [Jens Buurgaard Nielsen / Wikimedia Commons]

También te puede interesar

Las colonias de hormigas tienen una capacidad asombrosa de toma de decisiones colectivas y de organización. Pueden reaccionar de forma dinámica al entorno cambiante y decidir sobre una gran variedad de cuestiones que afectan al grupo, tales como dónde enviar las obreras, cómo construir sus nidos o dónde verter los residuos. Y lo consiguen sin el control jerárquico de un líder y sin que ninguna de ellas tenga un conocimiento global de la situación. Cada hormiga exhibe, por lo tanto, habilidades cognitivas sorprendentemente complejas.

Un estudio ha comprobado ahora que las hormigas se valen de la memoria individual para recorrer un camino que ya habían transitado antes, en especial cuando las señales químicas, o feromonas, que han dejado sus compañeras han desaparecido.

Cuando hallan una fuente de alimento, las primeras hormigas que acuden al lugar marcan el camino con feromonas, que indican a las compañeras sobre la ubicación de la comida. Al seguir el rastro de las feromonas, los insectos pueden regresar al lugar y deleitarse una y otra vez con el manjar. Pero el nuevo estudio ha demostrado que las feromonas no son la única estrategia que emplean para orientarse. El recuerdo individual del camino fomenta también las visitas repetidas.

Recordar el camino

Mediante experimentos, los investigadores observaron cómo las hormigas negras (Lasius niger) introducidas en recintos descubrían y se alimentaban de una solución ligeramente azucarada. A continuación extrajeron las hormigas, eliminaron los rastros de feromonas y añadieron una segunda solución azucarada más concentrada y dulce. Cuando reintrodujeron las hormigas en el recinto, los insectos acudieron de nuevo a la solución azucarada inicial, a pesar de que las señales de feromona que conducían a ella habían desaparecido. Privadas del «mapa químico», confiaron en el recuerdo de la antigua ruta y dejaron de explorar el alimento nuevo, más apetecible. Aunque pueda sorprender que las hormigas ignoraran la comida más dulce, esa estrategia tal vez les beneficie en la naturaleza, donde las colonias explotan una gran variedad de fuentes de alimentos. Los desplazamientos basados a la vez en las feromonas y en la memoria las hacen más flexibles: aunque la lluvia o el mal tiempo borren sus senderos de feromonas, todavía les quedan otras opciones para obtener comida.

Más información en Journal of Experimental Biology

Fuente: Science / IyC

Artículos relacionados

Revistas relacionadas

BOLETÍNSé el primero en recibir los nuevos contenidos de las revistas Investigación y Ciencia (mensual) y TEMAS (trimestral). Si lo deseas también puedes personalizar tu suscripción. BOLETÍNSé el primero en recibir los nuevos contenidos de las revistas Investigación y Ciencia (mensual) y TEMAS (trimestral). Si lo deseas también puedes personalizar tu suscripción.