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  • Septiembre 2017Nº 29

Psicología del deporte

La trampa del sobrentrenamiento

Para los deportistas profesionales, el exceso de ejercicio puede suponerles caer en un abismo fisiológico y mental.

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Dos años después de romperme una pierna en un accidente en una carrera loca, estaba cubriendo más de 160 kilómetros por semana en la cinta, preparándome para una carrera de 36 horas de aventura. Como veterana de 15 maratones e innumerables eventos deportivos, me encontraba en la cima de la forma física, o eso pensaba yo, hasta que llegó un domingo por la mañana en el que no era capaz de alzar mis brazos. Después de años levantando pesas, estaba demasiado cansada para alzar la cesta de la colada. Parecía que mi propia forma física me había abandonado. ¿Era exceso de entrenamiento? ¿Había presionado tanto por encima de mis límites que mi cuerpo ya no era capaz de continuar?

«Cualquiera que practica deportes de resistencia está jugando con el concepto de exceso», afirma Jeffrey B. Kreher, especialista en medicina deportiva del Hospital General de Massachusetts. «Pero excederse en el entrenamiento ocurre cuando la capacidad para tolerar el estrés disminuye de manera drástica por algún motivo. La homeostasis del cuerpo alcanza su punto crítico.» En 2012, Kreher y la física Jennifer Schwartz, en la actualidad en el Centro médico Beth Israel Deaconess, publicaron en la revista especializada Sports Health un trabajo de revisión sobre el síndrome de sobrentrenamiento.

En la práctica, el sobrentrenamiento puede ser difícil de diagnosticar. Entre las primeras señales se encuentra el estancamiento o declive en la ejecución. La frecuencia cardíaca en reposo puede oscilar, elevándose o disminuyendo. Aparece fatiga extrema o dolor muscular. Por último, el entrenamiento excesivo altera el delicado equilibrio de múltiples sistemas, lo que afecta las hormonas, el sistema inmunitario, el comportamiento y el estado de ánimo. Estos efectos pueden causar un amplio abanico de síntomas: insomnio, irritabilidad, ansiedad, pérdida de peso, anorexia, falta de motivación y de concentración y depresión.

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