Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Investigación y Ciencia
  • Febrero 2015Nº 461

Informe especial Ideas que cambian el mundo

Materiales

Lego a escala atómica

El ensamblaje de láminas de materiales de un átomo de espesor da lugar a sustancias con propiedades completamente nuevas y posibilidades asombrosas.

Menear

Las piezas de Lego, esos pequeños bloques para ensamblar, han inspirado a varias generaciones. Estos ladrillos de plástico se han convertido en coches fantásticos, en espectaculares castillos y en muchas otras creaciones que son más que la suma de sus partes. En la actualidad, en cambio, una generación de científicos de materiales se inspira en un nuevo tipo de lego basado en bloques de construcción a escala atómica.

Esos nuevos elementos consisten en láminas de materiales que pueden ser tan finas como un átomo y que pueden apilarse, una encima de otra, según una secuencia bien definida. Este fino control de la construcción no tiene precedentes y permite obtener sustancias con propiedades ópticas y eléctricas que antes resultaban imposibles de crear. Con ellas, los científicos imaginan dispositivos fabricados con materiales conductores de la electricidad que ofrezcan muy poca resistencia, ordenadores más rápidos y potentes, y aparatos electrónicos ponibles que podrían ser flexibles, plegables e increíblemente ligeros.

Ese gran avance surgió a raíz de la creación del grafeno, un material formado por una única lámina de átomos de carbono que, junto con mis colegas de la Universidad de Manchester, aislamos de un bloque de grafito volumétrico en el año 2004 [véase «Grafeno», por André K. Geim y Philip Kim; Investigación y Ciencia, junio de 2008]. Construimos esa lámina con cristales de seis lados que se repetían (la estructura atómica guarda semejanza con una alambrada de malla), arrancando con cinta adhesiva capas de solo un átomo de grosor de la parte superior del bloque. En el último decenio, diversos investigadores han encontrado otras varias docenas de cristales volumétricos que pueden desarmarse de la misma forma, y su número continúa creciendo. La mica constituye un ejemplo, al igual que otros materiales con nombres tan exóticos como nitruro de boro hexagonal y disulfuro de molibdeno.

Puede conseguir el artículo en:

Artículo individual

Artículos relacionados

BOLETÍN ACTUALIDAD¿Quieres estar al día de la actualidad científica? Recibe el nuevo boletín de actualidad con nuestros mejores contenidos semanales gratuitos (noticias y posts). Si lo deseas también puedes personalizar tu suscripción. BOLETÍN ACTUALIDAD¿Quieres estar al día de la actualidad científica? ¡Recibe el nuevo boletín de contenidos gratuitos! Ver más boletines.