Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Investigación y Ciencia
  • Abril 2012Nº 427

Biología computacional

Evolución vírica en la era genómica

La secuenciación del genoma de decenas de miles de virus de la gripe está permitiendo el desarrollo de modelos matemáticos para describir sus redes de circulación mundial, sus patrones evolutivos y el origen de las pandemias.

Menear

A principios de noviembre de 1918, un convoy con suministros llegó a Brevig Mission, un pequeño poblado de la península de Seward, en la costa oeste de Alaska. En cinco días, entre el 15 y el 20 de noviembre, 72 de los 80 habitantes de la aldea murieron a causa de la gripe española. La pandemia se estaba propagando por todos los rincones del planeta con un patrón de mortandad inusual para la gripe: más de la mitad de los fallecidos contaban entre 20 y 40 años de edad. El 3 de octubre de ese mismo año, la ciudad de Filadelfia había cerrado todas las escuelas, iglesias y teatros. Un día después, Nueva York había impuesto la regulación de los horarios de trabajo y comercio para evitar las aglomeraciones, así como medidas de cuarentena a los barcos que llegaban a la ciudad. Se estima que, entre 1918 y 1919, la pandemia se cobró más de 50 millones de víctimas mortales en todo el mundo.
Ayudados por buscadores de oro de la zona, los pocos supervivientes de Brevig Mission depositaron los cadáveres en una fosa común. El permafrost, el suelo helado que recubre parte de Alaska, preservó los cuerpos hasta que, en 1997, Johan Hultin, médico de la Universidad de Iowa, abrió la fosa y envió muestras de pulmón del cadáver de una joven inuit a Jeffery Taubenberger, patólogo molecular del Instituto de Patología de las Fuerzas Armadas de Washington. Taubenberger estaba intentando reconstruir el genoma del virus de la gripe española a partir de las muestras de soldados fallecidos a causa de la pandemia. Gracias a las que recibió desde Brevig Mission, logró completar el genoma del virus responsable de la primera pandemia del siglo xx [véase «El virus de la gripe de 1918», por J. K. Taubenberger, Ann H. Reid y Thomas G. Fanning; Investigación y Ciencia, marzo de 2005].

Puede conseguir el artículo en:

Artículo individual

Artículos relacionados

BOLETÍN ACTUALIDAD¿Quieres estar al día de la actualidad científica? Recibe el nuevo boletín de actualidad con nuestros mejores contenidos semanales gratuitos (noticias y posts). Si lo deseas también puedes personalizar tu suscripción. BOLETÍN ACTUALIDAD¿Quieres estar al día de la actualidad científica? ¡Recibe el nuevo boletín de contenidos gratuitos! Ver más boletines.