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  • Agosto 2012Nº 431

Neurociencia

El proyecto cerebro humano

La creación de una gran simulación digital del cerebro cambiaría nuestra manera de entender la neurociencia, la medicina y la informática.

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Ha llegado la hora de cambiar la manera de estudiar el cerebro. Es cierto que la biología reduccionista, basada en estudiar por separado las regiones cerebrales, los circuitos neuronales y las moléculas, nos ha conducido por un largo camino. Este, sin embargo, no basta para explicar el funcionamiento del cerebro, un procesador de información tal vez sin par en el universo. Debemos construir en la misma medida en la que reducimos y ensamblar lo que hemos diseccionado. Para ello, necesitamos un nuevo paradigma que combine análisis y síntesis. Ya en el siglo xvii, René Descartes, padre del reduccionismo, escribió acerca de la necesidad de investigar las partes y volver a unirlas para recrear el conjunto.

Ensamblar todas las piezas para crear una simulación integral del cerebro humano constituye justamente el objetivo que nos hemos propuesto. Por el momento, no existe nada parecido a un ingenio de tales características, pero ya hemos comenzado a construirlo. Podemos imaginarlo como el simulador de vuelo más potente jamás diseñado, salvo que, en lugar de un viaje a través de las nubes, recreará uno a través del encéfalo. Este cerebro virtual se ejecutará en superordenadores e incorporará toda la información que la neurociencia haya obtenido hasta la fecha.

Toda la comunidad científica se beneficiaría de un cerebro digital. Podrán reservarse turnos para realizar experimentos, al igual que se hace hoy con los grandes telescopios. Servirá para someter a prueba las teorías relativas al funcionamiento del cerebro, ya se trate del sano o del enfermo. No solo permitirá desarrollar nuevas pruebas diagnósticas para el autismo o la esquizofrenia, sino terapias contra la depresión o la enfermedad de Alzheimer. Un mapa del cableado de decenas de billones de circuitos neuronales inspirará el diseño de ordenadores y robots inteligentes. En suma, hablamos de un proyecto que transformará la neurociencia, la medicina y la informática.

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