En las próximas noches de agosto podremos disfrutar de una de las temporadas de mayor actividad meteórica. Este año la noche del 12 al 13 de agosto (concretamente el 12 a las 19h30 TUC) se espera el máximo de las Perseidas pero este año deseo prestar atención a otro radiante poco conocido pero de enorme importancia, asociado a un cometa de periodo corto. Precisamente, entre los objetos que podemos considerar suponen un mayor riesgo de impacto  inesperado podríamos considerar a los cometas extintos. Muchos cometas periódicos acaban sus días fragmentándose en la proximidad de la Tierra, extinguiendo su actividad cometaria y dejando densos enjambres de meteoroides. Precisamente por ello la NASA ha desarrollado la misión OSIRIS-REx para descifrar el comportamiento de Ryugu, una asteroide también activo que desprende partículas como resultado de una sublimación del hielo preservado en ciertas zonas.

Precisamente cuando observamos el firmamento durante el verano hay varios radiantes activos, regiones del cielo de las que parecen surgir estrellas fugaces. Algunos de ellos causan grandes bólidos, como el que nos ocupa: las Kappa Cígnidas. De este enjambre meteórico conceríamos apenas nada si no fuese por sus enormes bólidos que encienden estas noches con enormes fulguraciones. De hecho, la actividad suele ser baja y no sería más que otra lluvia de meteoros convencional que pasa casi desapercibida. Voy a explicaros que realmente no lo es y como, gracias a la labor pro-am de la Red de Investigación sobre Bólidos y Meteoritos (SPMN) ,  descrubrimos y predecimos que este año 2021 supondría otro estallido de este enjambre meteórico. 

Algunas Kappa Cígnidas pueden llegar a ser más luminosas que la propia Luna. Este bólido fue registrado sobrevolando la costa valenciana el 9 de agosto de 2021 por Carlos Alcaraz (AstroCorbera) desde Corbera de Llobregat (Red SPMN). El vídeo es <a href="https://twitter.com/RedSpmn/status/1424998614087131147?s=20" target="_blank">accessible vía Twitter aquí</a>.

EL ORIGEN DEL ENJAMBRE DE LAS KAPPA CÍGNIDAS

Parece mentira que un enjambre meteórico pueda proporcionar tantas pistas sobre la evolución de los cometas periódicos y la forma en que el peligro de impacto por cometas nos acecha. Podríamos decir que los cometas adoptan la forma de la Hidra mitológica, tan bellos como letales con múltiples vertientes de riesgo. En 2008 publicamos una investigación en la prestigiosa revista arbitrada Monthly Notices of the Royal Astronómical Society en el que describíamos la detección de un inusual estallido de actividad de bolas de fuego de este enjambre en 2007. Años antes, concretamente en 1993, tuvimos la fortuna de detectar otro de esos incrementos en la actividad observable de estos bólidos. Afortunadamente la atmósfera terrestre se comporta como un eficiente escudo para este tipo de fragmentos de baja consistencia y tamaños que van desde  rocas de pocos centímetros hasta alrededor de un metro. Las órbitas que calculamos de esos bólidos apoyaban la hipótesis que ese comportamiento observado debía ser consecuencia de la fragmentación de un núcleo de cometa. Este proceso disruptivo procede como una cascada, donde la desintegración del cuerpo progenitor conduce a producir pequeños restos, algunos se desintegran completamente en grupos de partículas y otros finalizan en objetos inactivos y típicamente asteroidales: oscuros y difíciles de observar excepto si pasan cerca de la Tierra. Nuestro estudio precisamente concluía que el asteroide acabado de descubrir 2008ED69 era el posible cuerpo progenitor de ese enjambre de meteoroides (Trigo-Rodríguez et al., 2008). Precisamente poco después y de manera independiente Peter Jenniskens de NASA Ames y Jérémie Vaubaillon del IMCCE presentaban un estudio detallado explicando la afinidad del enjambre con ese asteroide (Jenniskens y Vaubaillon, 2008). 

El asteroide 2015 TB145, un cometa extinto, en una imagen generada mediante los ecos del radar perteneciente al radiotelescopio de Arecibo en Puerto Rico. La imagen fue tomada el 30 de octubre de 2015 y posee una resolución de unos 7 metros por pixel. Imagen: NAIC-Arecibo/NSF

LA IMPORTANCIA DE ESTUDIAR LOS ENJAMBRES METEÓRICOS

Así pues, como he podido explicar, el estudio dinámico de esos fragmentos que llegan a la Tierra y su conexión con el asteroide (o cometa durmiente) (361861) 2008 ED69 proporciona pistas muy interesantes sobre el origen de buena parte de los enjambres meteóricos que cruza la Tierra. Las Kappa Cígnidas son otro ejemplo de un enjambre masivo de meteoroides que se creó hace pocos miles de años desde un objeto que en la actualidad (como en la mayoría de casos) se muestra como un asteroide inactivo. De hecho, este enjambre posee grandes bloques que evidencia que debe poseer más masa que el propio asteroide al que está asociado. Precisamente posee una región o huso con meteoroides de mayor masa que intercepta la Tierra cada catorce años, tal y como propusimos (Trigo-Rodríguez et al., 2008).

Ciertamente no debemos menospreciar el peligro asociado a este tipo de objetos: grandes, veloces y oscuros. Los cometas extintos o durmientes forman parte de ese "lado oscuro" del peligro de impacto y, aunque no tengamos imágenes del asteroide asociado a las Kappa Cígnidas podemos encontrar otros ejemplos recientes. Uno de ellos es el "asteroide" 2015 TB145, descubierto en octubre de 2015 con sólo tres semanas de margen antes de su mayor aproximación a la Tierra. Dado que ese cuerpo sigue una órbita típicamente cometaria y muy excéntrica, eso le proporciona una velocidad de impacto próxima a unos 35 km/s (126.000 km/h!) por lo que golpearía nuestro planeta con una energía unas diez veces superior a la de un asteroide llegado desde el cinturón principal. No pensemos que estos núcleos cometarios extintos son pequeños dado que 2015 TB145, con cerca de 600 metros de diámetro, posee una masa próxima a tres cientos millones de toneladas. Literalmente un monstruo realmente capaz de producir devastación regional o incluso global, con efectos directos en la biosfera por su peculiar composición química rica en materia orgánica, óxidos y sulfuros.

 

La órbita del "asteroide" 2008 ED69, y su posición durante el descubrimiento<br />el 11 de marzo de 2008. La órbita de los meteoroides de las Kappa Cígnidas cae en esa región interior que delimita su plano orbital. Imagen adaptada de Jenniskens y Vaubaillon (2008)

A MODO DE CONCLUSIÓN

Desde luego éste es también un tema que ejemplifica el porqué debe seguir apoyándose la ciencia básica y, en particular, la labor encomiable de las iniciativas de colaboración profesional-amateur (conocidas como pro-am). Este años nuestra Red de Investigación sobre Bólidos y Meteoritos (SPMN) cumple precisamente 25 años y ejemplifica a la perfección la valiosa labor que pueden realizar los aficionados a la astronomía bajo una guía profesional que permite obtener resultados punteros y de gran repercusión social y mediática.

 

REFERENCIAS

Jenniskens P. y J. Vaubaillon (2008) Minor Planet 2008 ED69 and the Kappa Cygnid meteor shower. The Astronomical Journal, 136:725–730

Trigo-Rodríguez J.M., J. M. Madiedo, I. Williams, and A.J. Castro-Tirado (2008) The outburst of the Kappa Cygnids in 2007: clues about the catastrophic break up of a comet to produce an Earth-crossing meteoroid stream , Monthly Notices of the Royal Astronomical Society 392, 367-375.

Josep M. Trigo-Rodríguez
Josep M. Trigo-Rodríguez

Científico titular del Instituto de Ciencias del Espacio (CSIC) y del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (IEEC), e I.P. del Grupo de Meteoritos, Cuerpos menores y Ciencias Planetarias del ICE-CSIC. Entre 2003 y 2005 fue postdoc del Instituto of Geofísica y Física Planetaria de UCLA. Tras la publicación de más de medio centenar de artículos arbitrados sobre los cuerpos menores del Sistema Solar y más de una decena de libros, el Minor Planet Center catalogó un asteroide en su honor con el nombre: 8325 Trigo-Rodríguez.

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Sobre este blog

Asteroides, cometas y planetas nos proporcionan meteoritos: muestras únicas e irrepetibles llegadas desde lejanos rincones del Sistema Solar. Sus materiales son auténticos fósiles de la creación y datan procesos acaecidos hace miles de millones de años. Acompañadme en este viaje hacia los orígenes...

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