Ayer, 24 de Abril, se cumplieron 100 años del nacimiento de César Manrique, un ilustre personaje de talla universal que ha supuesto, por sus ideas, creatividad, imaginación, esfuerzo y numerosas actividades, uno de los principales impulsores, por no decir el mayor impulsor, del extraordinario cambio socio-cultural y económico vivido en Lanzarote.

La Fundación César Manrique le define apropiadamente como "un pionero de la cultura universal en el campo de las relaciones entre arte y naturaleza y en la sostenibilidad ambiental y territorial. Un creador singular que practicó la integración de las artes en grandes espacios naturales. Una gran conciencia crítica y propositiva que convirtió una isla, Lanzarote, en una obra de arte". Pero yo diría mucho más... especialmente en relación con su Cosmovisión, como alguien que se anticipó a su tiempo y que fue pionero, conceptual y metodológicamente, en otros aspectos que van más allá de lo expuesto por numerosos y prestigiosos autores, literatos, intelectuales, etc... y, probablemente, por lo que muchos otros expondrán en los significativos eventos organizados por la Fundación César Manrique hasta el 24 de abril de 2020 y por las XIV JORNADAS CESARMANRIQUEÑAS de la Academia de Ciencias, Ingeniería y Humanidades de Lanzarote, entre otros.

Sin embargo, antes de ello, debo comentar que no estaba seguro de si escribir o no este breve texto. Dudaba de ser una persona con suficiente criterio acerca del personaje, especialmente por su complejidad y naturaleza multidimensional, para dignarme a escribir sobre él. Por ello, vaya por delante que solamente pretendo que este artículo contribuya, como mi modesto tributo, a proporcionar una visión diferente del gran César Manrique, una visión que manifiesta su relevancia desde otras perspectivas no destacadas previamente. Es sintomático y era casi inevitable que recibiera el Premio Mundial de Ecología y Turismo, aunque, a pesar de todo lo llevado a cabo, no se lo concedieran hasta cumplidos casi los 60 años. Pero, ciñámonos a lo que quiero expresar aquí.

No soy canario, pero soy un peninsular enamorado del archipiélago, por su belleza, por su cielo y, por deformación profesional, por su geología. Llevo investigando en las islas desde hace casi treinta años y, concretamente en Lanzarote, de manera muy intensa, desde hace seis. Si las islas han entrado en mí y yo en ellas, debo decir que en estos seis años me he impregnado de Lanzarote. Me he sentido inmerso en Lanzarote con esa fuerza telúrica que solo algunos son capaces de detectar y que creo que Manrique percibía, por propia naturaleza, casi como una prolongación humana del paisaje volcánico en sí mismo, proyectándola hacia el exterior con su obra. No voy a incidir de nuevo en algunos de los espacios emblemáticos diseñados por él en Lanzarote, en zonas como Jameos del Agua, Mirador del Río, Jardín de Cactus, Timanfaya, etc.

Si tuviera que sintetizar, son fundamentalmente tres los aspectos personales y profesionales a los que me quiero referir en relación con el gran César Manrique:

1) el institucional, como director del Laboratorio de Geociencias de Lanzarote (LGL). El LGL es una infraestructura fruto de la colaboración institucional entre el CSIC, la Universidad Complutense de Madrid y el Cabildo Insular de Lanzarote. Fue creado en 1986 y cuenta con tres módulos de observación permanentes situados en la Cueva de los Verdes, los Jameos del Agua y el Parque Nacional de Timanfaya. En sus instalaciones se realizan actividades de investigación multidisciplinar en Geociencias, incluyendo entre otras, observaciones relacionadas con la actividad geodinámica (gravedad, sismicidad, geodesia, etc.), el sistema océano-Tierra-atmósfera, monitorización ambiental en sistemas subterráneos o estudios de análogos terrestres para la exploración de la Luna y de Marte. Realmente, no podrían entenderse algunas de las instalaciones y localización de infraestructuras y equipos existentes del LGL sin la visión que Manrique tuvo acerca de estas zonas;

2) el geoético, como presidente de la Asociación Internacional de Geoética (IAGETH, afiliada a la IUGS e IUGG) y colaborador del Geoparque Mundial UNESCO de Lanzarote y Archipiélago Chinijo. En este sentido César Manrique fue un auténtico pionero, llevando su amor, consideración y aprecio por el paisaje, su respeto por el medio natural y sus conexiones con la ordenación del territorio a niveles extraordinariamente vanguardistas, presentes en el mundo del siglo XXI y que constituyen, entre otros, fundamentos del concepto moderno de geoética y los aspectos geológicos, de sostenibilidad, geoeducación, geoturismo responsable y desarrollo territorial que integran el espíritu del propio Geoparque. Y, finalmente, el tercer aspecto es:

3) el científico, como geólogo planetario y astrobiólogo. A través del Convenio del Instituto de Geociencias (IGEO) y el Cabildo de Lanzarote hemos realizado numerosas actividades educativas, científicas, de divulgación y comunicación, incluyendo colaboraciones importantes con la Agencia espacial Europea a través del programa de instrucción de astronautas de la ESA-PANGAEA, que no tendrían sentido global sin considerar la cosmovisión de César Manrique. En este caso, este término alcanza un valor mucho más real en relación con la exploración de Marte y también de la Luna, de manera que esta concepción holística de Manrique trasciende las fronteras de nuestro propio planeta y se extiende más allá.

Por todo ello, estos tres nuevos pilares que quería enfatizar, el institucional, el geoético y el planetario hacen de Manrique un personaje aún más universal. Valga este modesto tributo para manifestar mi consideración y aprecio por su obra transdisciplinar y vanguardista que conecta la Naturaleza y el Universo con inteligencia y sensibilidad.

 Lago en Jameos del Agua, Lanzarote

César Manrique imaginaba y diseñaba espacios en los que naturaleza, el arte y todo lo relacionado con la actividad humana convivían de forma armónica. Lago en Jameos del Agua (Lanzarote). Créditos: Jesús Martínez Frías

Jesús Martínez Frías
Jesús Martínez Frías

Investigador Científico del IGEO (CSIC-UCM). Jefe del Grupo de Investigación del CSIC de Meteoritos y Geociencias Planetarias. Fundador y Director de la Red Española de Planetología y Astrobiología. Miembro de las misiones NASA-MSL (rover Curiosity), ESA-ExoMars y NASA-Mars2020 e instructor de astronautas en el Curso ESA-PANGAEA en el Geoparque UNESCO de Lanzarote. Preside la IAGETH; ha sido profesor en varias universidades y ha publicado 10 libros y más de 200 artículos. Cuenta con dos premios de NASA y 5 de la ESA.

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Si te gusta la naturaleza, el universo y la vida, aquí encontrarás información sobre planetología y astrobiología. Adéntrate en el sistema solar, la materia primigenia y los procesos geobiológicos relacionados con el origen de la Tierra y la vida, su evolución y búsqueda más allá de nuestro planeta.

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