Modelo de la Tierra Plana y cómo explica la sucesión de los días y las noches.  Fuente: Reddit.

El "terraplanismo" sostiene que la Tierra tiene la forma de un disco plano que se sostiene sin esfuerzo y en reposo en el centro del Universo (el terraplanista también es geocentrista). 

El Sol y la Luna para el terraplanista son dos luminarias que flotan sobre el disco moviéndose alrededor de su eje y produciendo la sucesión de los días y las noches, a distintas horas en cada parte del disco.

Las evidencias culturales a favor del terraplanismo son ricas y diversas.

La primera y más obvia es la apariencia que tiene el mundo a tu alrededor. Excepto una colina aquí o un valle allá, la Tierra se ve plana y por tanto debe serlo. De otra parte ¿has tenido alguna sensación física relacionada con el movimiento de la Tierra? ¿alguien te ha probado fuera de toda duda que la Tierra se mueve? ¡pues no!. Así que si no sientes nada, la Tierra entonces no debe moverse.

Más abundantes y ricas aún son las respuestas de los terraplanistas a las evidencias científicas de sus contrarios, es decir de quienes "creen" que la Tierra no es plana.

¿Qué pueden decir los terraplanistas sobre las fotos tomadas por astronautas de nuestro planeta?.  Si tú no tomaste las fotos, dice el terraplanismo, no puedes creer ciegamente en ellas (hay ejemplos históricos de instituciones y países que te hacen creer cosas que no son ciertas). 

¿La sucesión de los días y las noches no es realmente el producto de la rotación de la Tierra? ¡No necesariamente! - dice el terraplanista. Hay otras maneras de explicar el mismo fenómeno.

¿Qué decir de los viajes en avión alrededor del "globo"? Nadie desde un avión puede percibir ninguna curvatura y todo lo que experimentas allí podría experimentarse igual mientras vuelas sobre una tabla.

Todo resulta bastante "razonable" ¿no? Mejor aún ¡parece muy excitante!. Al fin y al cabo poner en entredicho ideas "establecidas" es una fuente ilimitada de emociones humanas (para una muestra, echen un vistazo a cómo "arden" las redes sociales con críticas, fundadas o no, al establecimiento).

Si los "argumentos" de los terraplanistas (puedes encontrar una lista aún más larga aquí) todavía no te convencen y sigues sosteniendo que la Tierra no es plana o, peor aún, que los que creen que lo es están un poco mal de la cabeza, te ofrezco aquí algunos tips para "moverse con cuidado" en las aguas movedizas de esta discusión.

ADVERTENCIA 

Es casi imposible que convenzas a un terraplanista de que la Tierra no es plana. Intentarlo insistentemente creará, posiblemente, el efecto contrario (un fenómeno conocido en psicología como "back-fire effect").  Aún así, si participas en una discusión en presencia de terraplanistas y otros que no han asumido una posición al respecto (no saben si creer que la Tierra no es plana o que lo es), los argumentos presentados aquí podrían servirle (o no) a esos "indecisos" para asumir una posición más informada.

La discusión de si la Tierra es redonda o plana no es reciente: tiene ya más de dos milenios y ha involucrado a grandes mentes (terraplanistas y no terraplanistas).  El resultado es un producto social, no un mero hecho científico. En la imagen una representación de una Tierra redonda elaborada cerca a 1400. Fuente: Wikimedia.

Los hechos versus los métodos y la historia

El primer punto importante para mí en la discusión tiene que ver con el hecho de que, como ocurre con la forma de la Tierra, la existencia de los átomos o las partes de la célula, la educación ha transmitido una visión de la ciencia que trata más sobre el "hechos" (el denominado conocimiento científico) que sobre los "métodos" o la historia de los descubrimientos.

Así, en la escuela nos enseñan que la Tierra es "redonda" (ya aclararemos lo de redondo más abajo) y gira alrededor del Sol, simplemente porque es un hecho científico.

Rara vez, como educadores, hacemos énfasis en el proceso que lleva a esta conclusión, la larga historia de su indagación, los callejones intelectuales que encontraron pensadores del pasado (muchos de ellos también terraplanistas). 

Hablar del experimento de Eratóstenes (o mejor aún repetirlo con los niños), mostrar eclipses totales de Luna, hablar de los esfuerzos que se hicieron después de la revolución francesa para medir el radio de la Tierra, hablar de la historia del descubrimiento de América y cómo una visión de una Tierra esférica fue importante en el proceso, podría ser más interesante para los niños, que hacerles un dibujo de la Tierra redonda.

La idea de que la Tierra no es plana no es un decreto, es el resultado de siglos de indagaciones de terraplanistas y no terraplanistas. La Tierra redonda es un producto social.

Es cierto que se puede dudar de las conclusiones de un proceso.  Pero también es cierto que la duda siempre lleva un compromiso mayor: recorrer la totalidad de la historia, examinando los métodos usados por todos, las pruebas a favor y en contra y después de mucho tiempo y estudio, mostrar, con argumentos sólidos por qué a la luz de toda esa historia, la conclusión es incorrecta.

Lamentablemente, los terraplanistas, a mi parecer, son bastante superficiales a este respecto.  Desconocen casi completamente los métodos y la historia de la ciencia, y aun así esperan que un proceso de indagación de siglos y que involucró a algunas de las mentes (terraplanistas y no terraplanistas) más grandes de la historia, simplemente llegó a una conclusión equivocada.

Parece bastante arrogante y arbitrario.

De modo que mi primer consejo es que no discutan los hechos. Discutan los métodos y la historia. Encontrarán allí argumentos más poderosos para poner en duda creencias bastante obvias.

La famosa imagen de la Tierra tomada desde la Luna por los astronautas del Apollo 8. La foto no prueba que la Tierra es redonda, prueba que es posible ir al espacio a comprobarlo. Crédito: NASA

Las fotos desde el espacio no son suficientes

Reconozcámoslo: no es suficiente mostrar fotos de la Tierra desde el espacio a un terraplanista.

La verdad también sea dicha: si tú no tomaste las fotos y crees en ellas, también estas cayendo en un error. Siempre se podrá decir que crees ciegamente en lo que otros vieron.  Esto aplica para la Tierra redonda o los avistamientos de OVNIs. 

Pero hay límites y déjenme mostrarlo con una analogía bastante simple.

Todos "sabemos" (o creemos saber) que existen los gorilas. Hemos visto fotos y dibujos de estos primates en libros, periódicos y en la TV. 

Sin embargo, apostaría que una fracción significativa de la humanidad nunca ha visto en realidad un gorila con sus propios ojos (quedan pocos y reducidos a un espacio geográfico muy estrecho, aunque los zoológicos han "ayudado"). 

Si solo has visto gorilas en fotos ¿es justo o razonable que digas que no existen? En realidad tienes todo el derecho a dudar de su existencia; pero tu duda no es justa y mucho menos razonable. 

Tampoco puedes considerar "loco" a alguien que dice que los gorilas no existen porque no los ha visto con sus propios ojos.

Esa persona está en realidad en todo su derecho a ser escéptico.  Si no pudiera serlo, tampoco la ciencia existiría.

Convencer a un escéptico de la existencia de los gorilas es más simple de lo que creemos: puedes invitarlo a visitar una reserva natural con Gorilas en África para que los vea con sus propios ojos. En su defecto, puedes llevarlo a un zoológico (allí fue donde yo personalmente los conocí, aunque me dolió profundamente presenciar este tipo de cautiverio).

¿Qué pasa si el escéptico no quiere o no puede ir a África o a un zoológico? En el caso del terraplanismo, por ejemplo, es casi imposible que todos nos subamos a un cohete para ver la tierra redonda desde el espacio. 

Aun así, la "imposibilidad" de tener la experiencia personalmente (ir a África para ver los gorilas o ir al espacio para ver la forma de la Tierra), no te excluye de admitir la posibilidad de que otros ya lo han comprobado.

Piensa en estas condiciones que debe cumplir una cierta afirmación sobre el mundo para considerarse "cierta" u "objetiva" (común a todos): 1) existe la posibilidad física de comprobar personalmente que la afirmación es cierta, 2) el método para comprobarla es conocido y descrito públicamente, 3) cualquiera con los medios tecnológicos puede comprobarla; y por último (pero solo por último), 4) otros seres humanos lo han hecho y constatan la veracidad de la afirmación. 

La existencia de los gorilas y el hecho de que la Tierra no es plana, cumplen cabalmente estas cuatro condiciones.  Esto no es ciencia (solamente). Es un principio racional.

En esta imagen se representa (artísticamente, las escalas no son las correctas) la posición de un satélite de comunicaciones o uno climático que observa solo una parte de la Tierra mientras da vueltas alrededor de ella. Crédito: Wikimedia.

Es mejor si la Tierra no es plana

La búsqueda de respuestas a preguntas como cuál es la forma y el lugar de la Tierra en el Universo no siempre obedecen a un interés puramente intelectual

Por muy interesante y profunda que sea la pregunta y sus respuestas, casi siempre termina sirviendo a intereses más mundanos, aplicaciones útiles para hacer nuestra vida un poco mejor. 

Son estos "intereses mundanos" los que han terminado por mostrar el poder de la indagación científica. 

La ciencia no es buena porque haya un grupo de personas, "iluminados", "sumos sacerdotes" o "evangelizadores", que vayan por el mundo convenciendo a los demás que crean en sus métodos

Nadie dudaría, por ejemplo, que el descubrimiento de los antibióticos o de la información genética almacenada en el ADN, que es resultado de una larga cadena de preguntas y de respuestas conseguidas y confirmadas por la experimentación y la observación (los métodos de la ciencia), han sido increíblemente importantes para la supervivencia de nuestra especie. Creo que no es exagerado decir que quienes estamos vivos, sobrevivimos la infancia gracias a los antibióticos y en general a la microbiología.

Creer que hay bacterias, virus, esporas de hongos, es increiblemente útil. Aunque casi nadie los haya visto

Hay historias alternativas de humores, energías invisibles, dioses y demonios que producen exactamente los mismos efectos que estos enemigos y amigos microscópicos. 

Cualquiera puede creer en estas historias alternativas (es más, miles de millones de personas lo han hecho por casi toda la historia de la humanidad y en casi todas las culturas).  Pero solo a partir del momento en el que aceptas que hay un mundo de microbios (así otros sean los que los hayan visto) empiezas a tomar las medidas correctas para que los niños y las parturientas no mueran en las primeras horas después del parto.

¿Entonces?

Es una posición muy cómoda renegar de la microbiología moderna (y de la joven ciencia biológica con sus cuentos increíbles) y ensalzar las tradiciones milenarias egipcias sobre las enfermedades contagiosas, y al mismo tiempo (y con un poco de descaro) salir corriendo a la farmacia a comprar un antibiótico para que te quite aquel dolor de garganta que no te deja comer. 

En foros "académicos" eres un fiel creyente de la medicina egipcia, pero en la cama del hospital confías en que los médicos alivien tus dolores.  Muy cómodo.

Así mismo es muy cómodo ser terraplanista y al mismo tiempo disfrutar de conexión a internet, viajes intercontinentales, waze, predicciones climáticas, información instantánea sobre terremotos y hasta fotografías de agujeros negros, todas ellas conseguidas por tecnologías que asumen que la Tierra no es plana.  

Los mensajes en los grupos de Facebook y Whatsapp de aficionados a la astronomía (que obviamente no son terraplanistas) y de los líderes intelectuales del terraplanismo internacional, viajan por los mismos cables de fibra óptica submarinos que fueron colocados por embarcaciones que recorrieron el planeta usando señales satélitales e instrumentos, dentro de los que está codificada la forma de la Tierra (los programas de esos aparatos asumen que la Tierra no es plana).  Sería increíble que todos estos instrumentos usen información equivocada y al mismo tiempo que los cables terminen ubicados en el fondo del océano con precisión de milímetros.

Les aseguro que es mejor pensar que la Tierra no es plana.

En este modelo de la Tierra se muestra codificado en colores la desviación de la forma de la Tierra a partir de una esfera.  Si la Tierra fuera una esfera, y no lo es, todos los puntos de su superficie estarían a la misma distancia del centro. Fuente: Wikimedia.

Si no es plana ¿qué forma tiene?

La Tierra no es esférica, de eso estamos seguros.

Es cierto. Las fotos de los astronautas y los satélites no dicen toda la verdad.  Esa "bola" casi perfecta que vería cualquiera si subiera al espacio, tiene una forma más complicada.  Es más, puede decirse sin lugar a dudas, y cualquiera con los medios tecnológicos podría comprobarlo si se lo propusiera (ver el ejemplo de los Gorilas) que no existe ninguna forma geométrica ideal que sea igual a la forma de la Tierra.

¿Podríamos hablar entonces de un "nihilismo geométrico" como una alternativa mejor al terraplanismo y al no terraplanismo? Como posición filosófica y tema de conversación entre amigos, tal vez sería más interesante e incluso excitante (muchas religiones han mantenido posiciones indefinidas sobre el mundo como esta para mantenerse vigentes por milenios, muy a pesar de las evidencias experimentales o racionales en contra de sus dogmas).

Pero, otra vez, el asunto de la forma de la Tierra no es solo un problema filosófico. Somos una especie planetaria y nuestra supervivencia depende de que programemos nuestros aparatos de transporte, medida y observación de la Tierra, con los datos geométricos correctos.

Es por esto que los científicos inventaron, desde hace décadas, un modelo idealizado del planeta que ha resultado increíblemente útil.  En este modelo la verdadera forma de la Tierra se aproxima con la de una figura geométrica conocida como "elipsoide oblato" (es decir una esfera achatada).  La llaman también el "geoide". 

Los puntos de esta figura geométrica no coinciden en todas partes con puntos en la superficie de la Tierra (¡vaya aproximación!).  Mientras escribo esto, me encuentro en un lugar ubicado a 1450 metros arriba el geoide (¡casi un kilómetro y medio!).  Las zonas del planeta más cercanas al geoide están en la superficie de los océanos (¡y ni así!).  Es por eso que se dice de Medellín, Colombia (la ciudad en la que vivo) está a 1450 metros sobre el "nivel del mar".

Este geoide imaginario se puede describir matemáticamente de forma muy precisa, de modo que pueda integrarse en los algoritmos dentro de satélites de comunicaciones (que nos traen las señales de televisión), los satélites del clima (que te dicen si debes salir con tu "equipo" de invierno al trabajo), los barcos (que traen tenis y camisas de China o Bangladesh) y los aviones (que te permiten asistir a congresos de astronomía o terraplanismo).

 

Lo que soy yo prefiero ser un "terraelipsoidista oblato."

Jorge Zuluaga
Jorge Zuluaga

Profesor titular del Instituto de Física de la Universidad de Antioquia (UdeA) en Medellín, Colombia. Fundador del pregrado de astronomía de la UdeA e investigador del grupo de física y astrofísica computacional y del Solar, Earth and Planetary Physics Group. Padre de 3, maestro y divulgador por instinto. Tiene el nombre de un asteroide (347940) Jorgezuluaga.

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Una férrea pasión por el universo. Un blog sobre el universo y los cuerpos más complejos que alberga, planetas, vida y cerebro.

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