La tabla periódica: un producto colectivo de la ciencia en las aulas

03/03/2019 0 comentarios
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El Palau de Cerveró de la Universitat de València, sede del Instituto Interuniversitario López Piñero, acogidó el pasado 1 y 2 de marzo su V Matinal de Historia de la Ciencia. Las jornadas estuvieron destinadas al profesorado de Educación Secundaria y al estudiantado universitario de diversas titulaciones, así como al público general. En su quinta edición, organizada junto a CEFIRE-CTEM, la Cátedra de Divulgación Científica y la Delegación para la Incorporación a la Universidad de la Universitat de València, la Matinal estuvo dedicada a los 150 años de la tabla periódica. Entre las cuestiones abordadas y trabajadas activamente por el público asistente encontramos los diferentes relatos históricos sobre la tabla periódica o cómo lograr un mayor acercamiento entre la investigación histórico-didáctica y la práctica docente.

Valencia ya forma parte del mapa de eventos del Año Internacional de la Tabla Periódica. Bajo el título 150 años de la tabla periódica: pasado y presente de las aulas de ciencias, la V Matinal de Historia de la Ciencia del Instituto Interuniversitario López Piñero estuvo dedicada a la reflexión crítica sobre los relatos históricos en torno a las clasificaciones periódicas de los elementos químicos y las implicaciones didácticas de la forma en que los libros de texto presentan la historia de la ciencia, en general, y la tabla periódica, en particular.

José Ramón Bertomeu, V MatinalEn la primera sesión (imagen izquierda), José Ramón Bertomeu Sánchez (Universitat de València)  abordó los principales relatos que podemos encontrar en torno a la historia de la tabla periódica. A través de las investigaciones sobre la historia de las clasificaciones periódicas publicadas a nivel internacional en los últimos años, los asistentes pudieron comprobar las limitaciones de las narrativas históricas basadas en la presentación de la tabla periódica como el producto del químico ruso Dimitri I. Mendeleiev en un momento de genialidad o como una sucesión lineal de precursores centrada en búsquedas de prioridades. Si bien este tipo de relatos siguen siendo frecuentes en conmemoraciones y manuales, los trabajos de los historiadores de la química de las últimas décadas han contribuido a cuestionar dichas visiones sobre la historia de la tabla periódica. Los estudios históricos de la ciencia han mostrado que la tabla periódica emergió como resultado de una necesidad pedagógica que compartieron diversos profesores de química, especialmente durante la segunda mitad del siglo XIX. En esta época, diversos docentes buscaron la forma de organizar los elementos químicos conocidos a fin de facilitar la enseñanza de la química a sus estudiantes. Tal y como mostró Bertomeu Sánchez, pese a la intencionalidad pedagógica que impulsó su creación, la tabla periódica no comenzará a encontrar su espacio en la enseñanza hasta la irrupción de la intepretación cuántica en la química. Así, la tabla periódica constituye históricamente un producto colectivo de la ciencia en las aulas. Una muestra de cómo la actividad creativa en ciencia no se limita a los laboratorios. Sin embargo, este relato histórico se revela ausente en materiales y contextos educativos.

Luis Moreno Martínez, V MatinalEn esta línea, la presencia de la historia de la ciencia en la manuales escolares actuales constituyó la segunda cuestión abordada en la V Matinal de Historia de la Ciencia (imagen derecha, cortesía de CEFIRE-CTEM). En la ponencia impartida por Luis Moreno Martínez (Universitat de València) se ofreció una valoración crítica de las narrativas históricas presentes en los libros de texto de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato. A partir del análisis de los libros de texto correspondientes a cinco destacadas editoriales, Moreno Martínez ilustró como dichos materiales educativos transponen una historia de la ciencia ajena a los estudios históricos de la ciencia. De este modo, la historia de la ciencia recogida en los manuales escolares contribuiría a introducir una visión de la ciencia lejana tanto a la mostrada por los historiadores de la ciencia, como a la naturaleza de la ciencia que el currículo y la didáctica de la ciencia promueven: la ciencia como una actividad humana colectiva, inscrita en un determinado contexto, afectada por diversos factores y generadora de un conocimiento hipotético y en revisión. A esta conclusión pudieron llegar los asistentes a las jornadas, quienes analizaron sus propios manuales escolares. Analizando cuestiones como la síntesis de la urea de Wöhler (anteriormente abordada en este espacio) o la historia de los modelos atómicos (sobre la que también hemos hablado con anterioridad en el blog), los participantes dialogaron y reflexionaron sobre la necesidad de trabajar en la construcción de nuevos relatos históricos para las aulas de ciencias.

Agudelo, V Matinal.png

Aulas en las que la tabla periódica desempeña un papel destacado. En esta línea, en la última sesión de la V Matinal, impartida por Carlos Agudelo (Universitat de Barcelona), se analizó la forma en que los manuales escolares presentan la tabla periódica de los elementos químicos (imagen derecha, cortesía de Carlos Segura). Agudelo mostró cómo dicho análisis implica una necesaria reflexión crítica sobre la forma en que el concepto de elemento químico es presentado en los manuales escolares. Esta cuestión también fue abordada de forma práctica por los asistentes, quienes analizaron cómo los libros de texto definen qué es un elemento químico en los diferentes cursos de ESO y Bachillerato. Tal y como se pudo comprobar tras el análisis de los manuales y la posterior discusión colectiva, los libros de texto suelen presentar el concepto de elemento químico de forma ambigüa y confusa, de modo que la tabla periódica queda relegada a un mero archivo o recolección de elementos, limitando su papel didáctico. Un papel didáctico que, como se abordó a lo largo de las jornadas, fue un elemento crucial en la propia génesis del sistema periódico. Desde esta óptica, encontramos en 2019 una magnífica ocasión para mostrar el papel activo y creativo desempeñado históricamente por el profesorado en la ciencia, a través de la tabla periódica: un producto colectivo de la ciencia en las aulas.