Exterior del museo Exploratorium. Pinterest.

La historia de la ciencia del siglo XX está repleta de físicos convertidos en auténticos héroes culturales. Sus trabajos y contribuciones, sin embargo, fueron posibles gracias a la labor de otros muchos científicos que en ocasiones quedan en el olvido o, cuanto menos, parece que son desplazados a un segundo plano. La intención de estas líneas es la de recuperar la figura de uno de estos científicos que podrían considerarse de segundo orden para tratar de explorar, desde una perspectiva quizá algo menos conocida, toda una serie de aspectos relacionados con la actividad de los profesionales de la ciencia que a menudo suelen quedar eclipsadas por las grandes aportaciones al conocimiento que aparecen destacadas en las biografías de los científicos más laureados. Para ello, se repasa aquí la biografía de Frank Oppenheimer (1912–1985), hermano del más conocido Robert Oppenheimer (1904–1967), responsable científico del Proyecto Manhattan y uno de los físicos más influyentes del siglo XX.

Frank Oppenheimer (centro) examina junto a Robert Thornton (derecha) un calutrón. <a href="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/83/Calutron_emitter.jpg" target="_blank">Wikimedia.</a>

Frank Oppenheimer estudió física siguiendo los consejos de su hermano mayor. Tras graduarse por la Universidad de Johns Hopkins en Baltimore y realizar una serie de estancias en diferentes laboratorios europeos, incluyendo el laboratorio Cavendish de Cambridge –en donde pudo trabajar con figuras de la talla del físico Ernest Rutherford (1871–1937)–, el joven Frank inició en 1935 su doctorado en Caltech, siguiendo de nuevo los pasos de su hermano Robert. Allí construyó un espectrómetro de radiación beta, capaz de seleccionar electrones de varias energías procedentes de fuentes radiactivas, con el que acometió diferentes investigaciones. Al finalizar su tesis doctoral y tras un breve paso por la Universidad de Stanford, Frank Oppenheimer se incorporó al Radiation Laboratory de la Universidad de California en Berkeley, en donde trabajó a las órdenes de Ernest O. Lawrence (1901–1958) en la separación de isótopos de Uranio haciendo uso de calutrones, unos espectrómetros de masas similares a los ciclotrones diseñados y empleados específicamente con ese fin. En 1942, con la creación del Laboratorio Nacional de Oak Ridge, el pequeño de los Oppenheimer pasó a colaborar con esta institución, dedicada a la producción de isótopos y en particular al enriquecimiento de uranio. Finalmente, fue invitado a Los Álamos para trabajar bajo la supervisión directa de su hermano en la preparación del test de la primera bomba atómica.

Frank Oppenheimer (1912-1985). <a href="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/fd/Frank_Oppenheimer.jpg" target="_blank">Wikimedia</a>

Frank Oppenheimer retornó a Berkeley al finalizar la guerra. Allí continuó trabajando en diversos proyectos, incluida la construcción de un acelerador lineal de protones. Finalmente obtuvo en 1947 una plaza de profesor de Física en la Universidad de Minnesota, con la perspectiva de trabajar en un grupo de investigación que se estaba creando en aquella institución sobre rayos cósmicos. Frank contaba, sin embargo, con un pasado que le reportaría serios problemas en los Estados Unidos tras la guerra. Como estudiante de secundaria ya había mostrado ciertas simpatías por los planteamientos vinculados a la izquierda política. Durante sus años en Caltech, por ejemplo, participó de las iniciativas de apoyo a los republicanos españoles. Más aún, Frank contrajo matrimonio en 1936 con la canadiense Jacquenette [Jackie] Quann (1911–1980), una activista de la Liga de Jóvenes Comunistas. Al igual que muchos otros intelectuales norteamericanos, ambos se vincularon durante algunos años al Partido Comunista y a su batalla contra el racismo y el desempleo, así como contra el fascismo.

Hogar de Frank Oppenheimer en su rancho de 1500 acres en el valle del Río Blanco, cerca de Pagosa Springs, Colorado. <a href="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/54/Frank_Oppenheimer%27s_cabin.jpg" target="_blank">Wikimedia.</a>

El hermano de Frank, Robert, lejos de aprobar su pertenencia al partido, llegó a echarle en cara cómo su activismo le había retrasado en la obtención de su doctorado. De hecho, su compromiso político estuvo detrás de que no se le ofreciese un puesto como investigador posdoctoral en Caltech y de que no se le renovase la que su hermano le consiguió en Stanford, antes de incorporarse –de nuevo, gracias a la ayuda de Robert– al Radiation Laboratory de la Universidad de California. Acusado de antiamericano por su activismo político previo a la guerra y pese a estar desvinculado del Partido Comunista desde 1940, la caza de brujas del macartismo le empujó a renunciar a su trabajo en la Universidad de Minnesota en 1949, no pudiendo encontrar trabajo como físico durante los siguientes años. De hecho, le fue retirado el pasaporte, con lo que también le resultó imposible lograr un trabajo en el extranjero, pese a las ofertas que recibió. Tras subsistir como ranchero durante algunos años, finalmente pudo ejercer a partir de 1957 como profesor de ciencias en un instituto de secundaria, el Pagosa Springs High School. El éxito de sus estudiantes, junto con algunas presiones de sus colegas, le permitieron incorporarse un par de años más tarde a la Universidad de Colorado.

Exterior del museo <em>Exploratorium. </em><a href="https://www.pinterest.es/pin/504825439451498710/" target="_blank">Pinterest.</a><a href="https://www.disfrutasanfrancisco.com/exploratorium" target="_blank"><br /></a>

Su paso por la enseñanza secundaria hizo que se despertara en él un interés por mejorar la educación científica, recibiendo financiación para desarrollar experimentos de laboratorio que pudiesen ser utilizados para la enseñanza de la física y contribuyendo a proyectos como el Physical Science Study Committee (PSSC), concebido con el objetivo de mejorar la docencia de esta disciplina en el marco de una preocupación compartida por distintos docentes por la evolución de una enseñanza tradicional que parecía no lograr transmitir entusiasmo alguno por la física ni ir más allá de la memorización de ecuaciones. Años más tarde, tras recibir financiación para realizar una estancia en Europa que le permitió conocer algunas de las innovaciones desarrolladas por los principales museos de ciencia del viejo continente, Frank Oppenheimer fundó en 1969 el Exploratorium de San Francisco. Un nuevo modelo de museo interactivo y participativo, basado en los métodos empleados por Oppenheimer para despertar la curiosidad de sus estudiantes, cuyo objetivo era que los visitantes se divirtiesen descubriendo los principios de la ciencia. El éxito de este centro fue tal que durante las siguientes décadas surgieron numerosas réplicas a lo largo y ancho de todo el planeta, inspirando multitud de experiencias y centros similares.

Este tipo de museo de ciencia cautivó durante las décadas finales del siglo XX tanto a los poderes políticos como a gran parte de la opinión pública. Recientemente, sin embargo, se han alzado algunas voces críticas que denuncian la presentación excesivamente simplificada que de la ciencia y el progreso se proyecta en este tipo de centros, así como por la superficialidad y el poco conocimiento real que en demasiadas ocasiones se obtiene de la visita a estas instituciones. Del mismo modo, se ha señalado cómo las actividades en este tipo de centros están totalmente dirigidas hacia la obtención de respuestas correctas. En ese sentido, insisten, presentar los resultados de la actividad científica como verdades absolutas e inequívocas, obviando el contexto social en que se enmarca y su proceso de elaboración, qué duda cabe, tiene múltiples peligros.

Pedro Ruíz Castell

IILP-UV

Para resumir

En esta sesión del curso online Una introducción a la Historia de la Ciencia, la Tecnología y la Medicina de la Universitat de València podrás encontrar una síntesis de los principales aspectos abordados en esta entrada.

Para ampliar

Podrás encontrar una relación de lecturas recomendadas, estudios, fuentes documentales y recursos de interés en este enlace.

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El equipo de redacción de Saberes en acción (@sabersaccio) está integrado por personal investigador y profesorado del Instituto Interuniversitario López Piñero de Estudios Históricos y Sociales sobre Ciencia, Tecnología, Medicina y Medioambiente (IILP) perteneciente a las Universidades de Alicante (UA), Miguel Hernández (UMH), Jaume I (UJI) y Valencia (UV), así como por reconocidos especialistas de diversas instituciones académicas.

Sobre este blog

Saberes en acción ofrece un nuevo recorrido por la historia de la ciencia, la tecnología y la medicina, basado en las perspectivas ofrecidas por las últimas investigaciones en este terreno. Se presentan relatos alternativos, a menudo sorprendentes, a través de nuevos personajes, espacios y objetos. Las personas que nos acompañen en este viaje en el tiempo podrán poner en cuestión muchas imágenes difundidas acerca de la ciencia y su historia. Veremos, por ejemplo, que hubo muchos avances en las pretendidas «edades oscuras», que la «revolución científica» es un bulo al servicio de discursos eurocéntricos, y que la ciencia es una empresa colectiva en la que han participado numerosas personas, muchas de ellas invisibles en los relatos tradicionales. Se podrá conocer mejor las cambiantes relaciones entre la ciencia, la tecnología y la medicina con las diversas sociedades y culturas, así como las interacciones entre todos sus ingredientes. Todas las entradas ofrecen una bibliografía adicional para las personas que quieran seguir ampliando su curiosidad en el tema.

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