Como les había contado antes, este semestre me estoy tomando un descanso de organizar archivos documentales y en vez de eso estoy produciendo un archivo auditivo. Como parte de un programa para conservar la historia viva del Instituto de Astronomía de la UNAM, pienso ir entrevistando a los astrónomos de mayor edad. Es algo parecido al gran programa de la Biblioteca Niels Bohr del American Institute of Physics, donde además han hecho las transcripciones de las entrevistas.

Spencer Weart (izquierda) conversa con Martin Schwarzschild (derecha)

Lo hice hace algún tiempo con Arcadio Poveda y ahora mi víctima es Rafael Costero. Cada lunes por la mañana voy a su oficina con mi grabadora, un cuaderno de notas y un té. Partiendo de su currículum, para cada sesión selecciono un periodo y llevo algunas preguntas. No siempre avanzamos en línea recta y siempre me surgen más preguntas de las planeadas. Además, a cada paso atisbo temas para futuras investigaciones. No sólo es muy estimulante, sino también enormemente placentero. ¡Creo que en ese par de horas me río más que el resto de la semana!

No sé si es porque apenas vamos por la década de los 1960, porque los telescopios se colocan en sitios remotos, o porque Rafael es muy observador, pero el caso es que en todos sus relatos de viajes para hacer observaciones siempre aparece algún animal. De modo que nuestro recorrido astronómico incluye un poco de biología.

Sierra de San Pedro Mártir

Uno de los ejemplos que me más me ha gustado va así: Rafael fue con Guillermo Haro, director del Observatorio, a la sierra de San Pedro Mártir (en la parte norte de la península de Baja California) para hacer mediciones de la calidad del cielo en el sitio donde se iba a construir el nuevo Observatorio. En el camino presenciaron cómo aparecían saltando miles de liebres a la orilla del camino. Según Rafael probablemente estaban asustadas por el ruido de la camioneta, que entonces era un evento muy inusual.

Alguna vez que di una charla sobre el Observatorio mostré las fotos que conservamos de las primeras exploraciones de la Sierra de San Pedro en los años 60. En el auditorio estaba un ecólogo que me comentó que esas imágenes pueden ser útiles para conocer el estado de la flora y la fauna de la región hace más de 50 años. Tal vez también los relatos de Rafael nos den una idea de lo que había entonces y lo que ha cambiado.

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Susana Biro
Susana Biro

Historiadora y divulgadora Dirección General de Divulgación de la Ciencia en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Sobre este blog

Una mirada al pasado para pensar la ciencia de otro modo.

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