Masters y postgrados universitarios

11/04/2018 6 comentarios
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Las universidades en conjunto son entidades serias.

Columnas de la Universidad Autónoma de Barcelona, obra realizada por el escultor Andreu Alfaro en 1999. [CC BY-NC-ND 3.0]

Estos días los medios de comunicación, especialmente los diarios digitales, andan algo revueltos a causa de algunos masters de una determinada universidad, con noticias y comentarios que rayan lo esperpéntico. Supongo y espero que pronto se delimiten las responsabilidades de quien las tenga, los claros culpables paguen por su culpa y las aguas vuelvan a su cauce.

Pero mientras, el daño que se ha hecho a las restantes universidades españolas ha sido muy considerable. Es fácil extender las acusaciones: todos los postgrados son una farsa que exige que el Ministerio responsable ordene el caos en contra de la autonomía de cada universidad; las universidades son cotos en los que los profesores, o mejor los "catedráticos" como se dice aquí, hacen y deshacen a sus anchas; los títulos no tienen valor...

Porque hay que recordar que en España hay 50 universidades públicas y 26 privadas, la mayoría de las cuales desarrollan sus funciones con honestidad y se esfuerzan por competir internacionalmente haciendo uso de su autonomía, aún demasiado escasa en el caso de las universidades públicas. Y, a pesar de su comparativamente escasa financiación y sus limitaciones normativas, algunas logran competir en el ámbito global.

Y la gran mayoría de los profesores, incluidos los responsables de los cursos, y de responsables de las instituciones académicas actúan con seriedad y rigor.

Lo que siempre me ha llamado la atención es la manía de muchas personas que han sobresalido social o políticamente en empeñarse en ampliar su curriculum vitae, que con mucha probabilidad nadie les va a mirar, a base de obtener títulos universitarios, algunas veces abusando de su estatus.

Y para colmo, aprovechando las aguas turbulentas, siempre hay el comentario de algún candidato a profesor que saque de nuevo el espectro de la endogamia y el autoritarismo de los profesores.