Esta mañana en el supermercado he cazado dos etiquetas que no tenía.


La primera es un claro ejemplo de que las etiquetas se adaptan al consumidor. Se trata de unos zumos de fruta de la marca Romantics . Mimos de fruta , como subtítulo. Primero hay toda una parrafada acariciadora sobre qué es un momento romántico. Y cuando tiene que poner los ingredientes y la valoración nutricional lo encabeza con un rompedor " Rollo legal ". Y va detallando los ingredientes con comentarios enrollados: " 1 naranja exprimida con amor. 1/2 plátano aplastadito... ". Qué colegui, qué buen rollo, qué guai. El zumo era bueno, pero la etiqueta lo he encontrado francamente empalagosa. No sé si el producto se dirige a una clientela empalagosa, o es una etiqueta hecha con ironía. Ojalá.





Y, en el otro extremo, el Burn Energy drink , bebida energética de la Coca-Cola , y competencia del RedBull . En la lata de Burn, los ingredientes están escritos como si formaran una llama, de forma que si los quieres leer tienes que ir siguiéndolos en rayas onduladas. Ya van colocados antes de abrir la lata...

Algunas afirmaciones del envase: " Este producto no es adecuado para los menores de 16 años, mujeres embarazadas ni personas sensibles a la cafeína. Consumir no más de tres latas al día. " Esta advertencia no está en la lata del RedBull, a pesar de que Burn y RedBull son prácticamente idénticos.



¿Pero cuánta cafeína tienen? La etiqueta lo dice: 32 mg/100 ml. Puesto  que las latas son de 250 ml, en una lata hay 80 mg de cafeína.

La Coca-Cola con cafeína contiene unos 30 g por cada lata de 330 ml. El té tiene la cuarta parte que el café, pero como se toma en más cantidad, la ingesta de cafeína con un solo té se acerca a la de un solo café. El té verde tiene menos todavía, y el chocolate tiene una cantidad apreciable: 40 mg cada 100 g de chocolate. Por cierto que el alcaloide del té primero se denominó teína, hasta que se comprobó que realmente la teína es cafeína.


Desde la administración sanitaria no se recomienda tomar más de 300 mg de cafeína al día. Ello equivale a tres RedBulls, o tres Burn, o ... tres cafés normales, porque un RedBull equivale en cafeína a un café. Yo me suelo tomar tres - cafés-, y hasta cuatro.

 
¿Veremos el día en que en los bares o en los botes de café haya carteles con advertencias de "tres cafés al día y basta"?

Otro tema es la taurina de las bebidas energéticas, que provocó que durante un tiempo el RedBull estuviese prohibido en Francia. Con cada lata se ingieren unos 1000 mg de taurina. Parece que en estas cantidades no tiene ni efecto energizante probado ni efecto nocivo para la salud. Lo que parece desaconsejable es su mezcla con bebidas alcohólicas, por tener un cierto efecto modificador del ritmo cardíaco.

Claudi Mans Teixidó
Claudi Mans Teixidó

Catedrático emérito de Ingeniería Química por la Universidad de Barcelona. Autor de los libros de divulgación científica: La truita cremada (2005, Ed. Col·legi de Químics de Catalunya, catalán) y Tortilla quemada (2005, Ed. Col·legi de Químics de Catalunya). Els secrets de les etiquetes (2007, Ed. Mina, catalán) y Los secretos de las etiquetas (2007, Ed. Ariel). La vaca esfèrica (2008, Rubes editorial, catalán). Sferificaciones y macarrones (2010, Ed. Ariel), La química de cada dia (2016, Publicacions de la Universitat de Barcelona, catalán) y La Química en la cocina: una inmersión rápida (2018, Tibidabo Ediciones).

Director científico del Comité Español de la Detergencia, Tensioactivos y Afines (CED). Vocal de la junta de la Associació Catalana de Ciències de l'Alimentació (ACCA) y del Colegio-Agrupación de Químicos de Catalunya.

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Sobre este blog

La naturaleza del ser humano es su artificialidad: la voluntad de adaptar el medio a sus necesidades. De ahí la tecnología y las ciencias aplicadas. Hablaremos de eso, especialmente de nuestra vida cotidiana. Y también de arte científico, de lenguaje científico-cotidiano... Nos lo pasaremos bien.

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