Después de la aportación de Boyle (1661) los conceptos de átomo y de elemento fueron aceptados por la mayor parte de científicos , que tomaron la perspectiva atomística, rompiendo con el aristotelismo. A partir de aquel momento hubo un gran trabajo experimental de química para identificar elementos y compuestos, siendo los trabajos de Lavoisier (1789) y Dalton (1808) decisivos para consolidar la química y a su lenguaje tal como hoy lo entendemos. Se depuró el concepto de elemento, eliminando paulatinament términos anticuados como flogisto, éter o calórico, y se identificaron las diferencias entre elemento y compuesto. La nueva nomenclatura de Berzelius (1808 a 1830) facilitó la divulgación de las nuevas ideas por Europa. Al cabo de poco tiempo todos estos conceptos ya estaban recopilados en los libros de texto para alumnos de química universitarios y de bachillerato, de forma metódica y sistemática. Algunos de los textos publicados en Francia, país que siguió muy rapidament la estela de Lavoisier, son los de Chaptal (1790), Thomson (1803-1809), publicado en la Gran Bretaña y traducido al francés, Bouillon-Lagrange (1808), Thenard (1813-1816), y Orfila (1824). Fue publicado en Granada el texto de de la Rada Henares (1839-1840), y en Madrid el primero de los libros de Casares (1848). La mayor parte de estos libros son actualmente consultables en linea, como se indica en las referencias.

El libro

Uno de los libros de texto franceses más difundidos de química fue el de Apollinaire Bouchardat [+]  denominado Cours de Sciences Physiques à l'usage des elèves de philosophie (1842). Bouchardat (1808-1886) era médico, farmacéutico e higienista. Lo que le dio fama y reconocimientos fue el hecho de que fundó la diabetologia moderna, e identificó el páncreas como órgano generador de la insulina. Fue profesor de higiene en la facultad de Medicina de Paris, y escribió obras de medicina, química e higiene. Creía todavía en la fuerza vital, teoría que se había empezado a desacreditar el 1824 con la síntesis de Wöhler del ácido oxálico a partir de cianógeno. Bouchardat no lo recoge todavía en sus libros. El perfil de médico y redactor también de libros de ciencias físicas y químicas fue bastante general en la primera mitad del siglo XIX.

La primera edición del libro de Bouchardat fue publicada el 1842, cuando su autor tenía 34 años. El libro estaba dedicado a la juventud, "con el objeto no de formar sabios sino preparar a la juventud para entrar al mundo" y por eso afirma que incluye en el libro "todas las aplicaciones que se encontrarán en la vida". El libro tiene dos partes. La primera, dedicada a los cuerpos simples, los cuerpos compuestos y las tecnologías de los metales, que vendría a ser una química general e inorgánica. La parte segunda trata específicamente de química orgánica. Hay un esbozo de clasificación de los cuerpos simples -los elementos, en nomenclatura actual- en base a sus propiedades. El libro fue traducido a varios idiomas europeos, y entre ellos al castellano, con el nombre de Elementos de Química, en 1843 su primera edición (figura 1), y en 1845 la segunda, en Barcelona y en Madrid, respectivamente.

Bouchardat, que tiene una gran admiración por Lavoisier y reproduce en el libro largos párrafos de sus obras, acepta la teoría atómica y distingue entre los átomos integrantes, que son los que forman los cuerpos simples o elementos; y los átomos constituyentes , que son los que forman las moléculas. Los primeros, explica, están unidos por una fuerza denominada cohesión, y los segundos por su afinidad. Hace una clasificación de los cuerpos simples -los elementos- según su electronegatividad. Su clasificación, que es experimental, es bastante correcta, y se adjunta aquí como figura 2. Clasifica los elementos como metaloides o bien metales, distinción que, a pesar de que actualmente tiene poco valor y es anticuada, se sigue manteniendo. Usa las diversas leyes ponderales que se conocían en aquel momento, y sabe que el peso atómico de los gases es proporcional a su densidad, y proporciona una tabla de pesos atómicos tomando el oxígeno como base 100. A pesar de todo ello, sigue introduciendo el calórico en sus descripciones.

Cuando habla del aire, destaca los experimentos de Lavoisier (1774) para conocer la composición, así como otras de Dumas y Boussingault que son de 1830. No cita, sin embargo, los estudios de Antoni de Martí y Franquès de 1790 y posteriores, más exactos que los de Lavoisier. El resto del libro es una química descriptiva de los diferentes elementos y compuestos, ordenados por su lista de electronegatividades. En la primera edición de la obra casi no usa la nomenclatura química de símbolos propuesta por Berzelius el 1813, cosa sorprendente porque se difundió con mucha rapidez entre los científicos, si bien en la segunda edición empieza a hacer uso de ella en algunos momentos. Anuncia la posible existencia de dos nuevos metales: el donio y el didimio. En el capítulo 3 introduce el concepto de base salificable, es decir, los óxidos de los metales electropositivos que pueden formar sales. En conjunto, es un libro típico de química de la fecha en que se publicó, con mucha información enciclopédica.

En las traducciones al castellano hay muchas adiciones de los traductores, especialmente cuando en el texto se habla de yacimientos de minerales, o de composiciones de aguas, en que los traductores añaden todo lo que conocían de España de esos temas.

Figura 1. Figura 2

Figura 1. Portada del libro de Bouchardat, traducción de la primera edición. 

Figura 2. Lista de electronegatividades

 

El cuadro de elementos anejo

En el tomo 1 de la 1ª edición en castellano hay anexo un Cuadro de la División y Clasificación de los Cuerpos Simples, que en el libro en francés no aparece, y que, según las instrucciones del editor, hay que intercalarlo en la página 14 del tomo 1. El cuadro está firmado por José Balcells, que consta como vice-director de la Facultad de Ciencias Médicas de Barcelona, Su nombre completo es Josep Antoni Balcells y Camps (Castellar del Vallès 1777-1857) [+]  , que había estudiado filosofía en el Colegio Tridentino y Química en la Junta de Comercio. El 1815 ganó las oposiciones a catedrático de Física y Química del Real Colegio de Farmácia de Barcelona. Fue destituido por sus ideas absolutistas durante el Trienio Liberal, pero restaurado el 1823, en que fue nombrado catedrático del Real Colegio de Farmacia de San Fernando de Madrid. En 1825 volvió a Barcelona y se reincorpora al Colegio de Santo Victoriano. Durante este periodo debíó redactar el cuadro de elementos que nos ocupa. Se jubila el 1854 cuando era catedrático de Práctica Farmacéutica en la Facultad de Farmacia, que había sido agregada a la Universidad de Barcelona el 1845.

El cuadro sinóptico original se reproduce en la figura 3. No parece un trabajo muy revisado, porque empieza diciendo "Los cuerpos simples se dividen en dos clases", la primera de las cuales es " I. Acidificables", pero en la segunda dice "Estos se subdividen en cuatro órdenes", cuando el título debería ser, por coherencia, "2. No acidificables"

Las dos clasificaciones, del libro y del cuadro, se basan exclusivamente en las propiedades químicas inmediatas de los diferentes elementos: solubilidad en agua, capacidad de combinarse con el hidrógeno o el oxígeno, facilidad de descomposición de los óxidos, y algunas pocas propiedades más. La clasificación que se da en el cuadro anejo no coincide con el que se va describiendo a lo largo del texto del libro. Bouchardat sigue la clasificación de Thenard en siete clases, dependiendo de su interacción con el oxígeno y el agua a diferentes temperaturas:


• metales que pueden absorber oxígeno y descomponer el agua a temperatura ambiente . Son los actuales alcalinos y algunos alcalinotérreos
• metales que pueden absorber oxígeno a temperatura elevada, y que descomponen el agua a temperatura superior a la de ebullición. Son Mg, Y. Be (denominado glucinio en el llbro) y Al.
• metales que descomponen el agua cuando están al rojo
• metales que absorben el oxígeno a alta temperatura pero que no descomponen el agua a ninguna temperatura. Son catorce en total, y entre ellos, As y Te, considerados metales
• metales que solo absorben oxígeno a temperatura elevadísima y no descomponen el agua, como Rh, Ir, Hg o Pd
• metales que ni absorben oxígeno ni descomponen el agua, por alta que sea la temperatura: Ag, Pt, Au.

Esta clasificación no es la del cuadro. La discrepancia entre libro y cuadro se pone muy de manifiesto especialmente en el capítulo 7, que trata de los metales. Este término no aparece en el cuadro, donde solo figura el término metálidos, referido a cuerpos simples acidificables. Las denominaciones del cuadro de los diferentes órdenes de cuerpos simples son poco habituales. Son las siguientes:

Primera clase de cuerpos simples, denominados acidificables. Tienen cinco órdenes:
per-gases "por su permanencia constante como gas": O, N, H
per-sólidos "siempre son sólidos, no se funden ni volatilizan": C, B, Si
per-hidrables o alójenos (sic): forman ácidos con el hidrógeno. F, Cl, Br, Y
per-oxidables (el cuadro dice erróneamente pre-oxidables). Subdivididos entre los que forman ácidos con el hidrógeno (S, Se, Te) y los que no los forman (P, As).
metàlidos "son cuerpos metálicos que forman ácidos con el oxígeno" Cr, V, Mo, W, Ti, Sb, Mn, Os y Nb (en el cuadro, colombio, también denominado columbio)

Segunda clase de cuerpos simples, sin denominación en el cuadro. Tienen cuatro órdenes:
piro-reductibles "porque solo el fuego puede reducirlos, o desoxidarlos, que es lo mismo". Tiene dos familias: los aire-inalterables (Au, Pt, Rh, Ir) y los aire-alterables (Pd, Ag, Hg)
carbo-reductibles. "sus óxidos no son reductibles solo por el calórico, pero sí con carbono o hidrógeno". Son dos familias: agua-inoxidables (Pb, Bi, U, Cu) y agua-oxidables (Sn, Cd, Zn, Co, Ni, Fe, Ce)
térreos "porque al combinarlos con oxígeno generan tierras o óxidos que no tienen color, olor ni sabor...". Th, Zr, Y, Al y Be (en el cuadro, glucio, también denominado glucinio)
alcalígenos: "sus óxidos tienen poca o mucha alcalinidad". Dos familias: alcali-térreos (Mg, La, Ca, Sr, Ba) y alcali-puros (Li, Na, K)

Todo hace pensar que el profesor Balcells tenía un cuadro sinóptico propio, que creía interesante, y que introdujo como anexo en el libro de Bouchardat, probablemente sin conocimiento del autor. Con la perspectiva del tiempo, fue la clasificación de Bouchardat la que prosperó.

Figura 3. Cuadro de elementos de Balcells

Figura 3. Cuadro de cuerpos simples de Balcells (1843), con 55 elementos. Para ampliar la resolución puede abrirse la imagen en una pestaña nueva (botón derecho del ratón) y ampliarse allí. También puede copiarse la figura y abrirla a mayor escala en un programa de tratamiento de imágenes, como Photoshop.

 

La ortografía del libro y del cuadro

A un lector actual le sorprende la ortografía de diferentes términos usados en el cuadro y en la traducción, y que no parecen seguir ninguna pauta. A continuación se indican algunos de los ejemplos más llamativos, con indicación del año en que han aparecido en los diccionarios de la Real Academia Española, si lo han hecho. La información se ha obtenido del Nuevo Tesoro de la Lengua Castellana, consulta en linea [+] 

alcalíjeno. 1853. El término alcalígeno se mantiene de 1853 a 1918
alójeno. No aparece, pero sí halójeno (1855). El término halógeno figura desde 1853.
azoe. 1817. En forma ázoe desde 1832
colombio. 1853. Es sinónimo de tántalo
columbio. 1846 a 1917. Es sinónimo de niobio
glucio. Entre 1853 y 1917. Sinónimo de glucinio, que lo es de berilio.
hidrójeno. 1853 con esta grafía. Pero el 1817 aparecía como hidrógeno
imájen. 1787 a 1855. Coexistió con imagen.
iodo. No aparece
jénero. De 1706 a 1787. Coexistió con género
lántano. 1855. Coexiste con lantano.
lijero. 1617 a 1855. Coexistió con ligero
molíbdeno. Aparece el 1853 pero sin acento
ocsido. No aparece
ocsíjeno. No aparece. El 1855 hay, en cambio , oxíjeno. Pero desde 1803 aparece también oxígeno.
sílico. No aparece
títano. El 1855 aparece como titano. Hasta 1931 es sinónimo de titanio
túngsteno . Aparece el 1853 sin acento
urano. El 1846 consta como planeta. El 1879 como metal, y el 1917 como óxido de uranio

Final

El estudio de la difusión de las nuevas ideas científicas en el ámbito académico lleva a reflexionar sobre los motivos del por qué se mantienen en los textos unos conceptos antiguos y otros no. Quizás porque las evidencias científicas no son lo bastante claras en algunos casos; quizás por comodidad y no tener que modificar libros ya consolidados entre los lectores, mayoritariamente alumnos; quizás para no incomodar a un científico senior de prestigio; quizás por empecinamiento personal, o por otras razones. Algunos son motivos válidos, otros no. Actualmente el entorno y las herramientas de difusión del conocimiento son muy diferentes, pero muchos de estos motivos siguen presentes en nuestras academias.

 Figura 4. Elementos de Balcells y de Mendeléiev

Figura 4.  Elementos de Balcells (amarillo) y adiciones de Mendeléiev (azul)

 

Referencias
Todos los enlaces han sido consultados en noviembre de 2019.

Berzelius, Jöns Jacob (1808-1830) "Lärbor i Kemien" en 6 vols. Traducido a diversos idiomas excepto al inglés. Al castellano: "Tratado de química mineral, vegetal y animal / por J. J. Berzelius ; 2a ed francesa traducida por Esslesinger y Hoefer de la 5a ed [alemana] ; y vertida del francés al castellano por Rafael Saez y Palacios y Carlos Ferrari y Scardini". Disponible en el CRAI Universitat de Barcelona. En Google Books pueden encontrarse muchos de sus volúmenes, por ejemplo el primero: https://books.google.es/books?id=K8gtWQFub5UC&printsec=frontcover&hl=ca&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false

Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico, Ministerio de Cultura y Deporte "José Antonio Balcells y Camps" https://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=11000931&presentacion=pagina&registrardownload=0&posicion=240

Bouillon-Lagrange, Edme (1808) "Manuel d'un cours de Chimie". Chez Bernard, Paris. https://books.google.cat/books?id=FMEPAAAAQAAJ&printsec=frontcover&hl=ca#v=onepage&q&f=false

Bouchardat, Apollinaire (1842) 1ª ed. "Cours de Sciences Physiques à l'usage des elèves de philosophie. Programme de baccalaureat ès-lettres de 1840". Paris, Germer Ballière Librairie-éditeur (1842) 400 pàg. Traducido el 1843: "Elementos de Química aplicada a las artes, a la industria y a la medicina. por A.Bouchardat. Traducidos y considerablemente aumentados por D.P.Bofill y D.J.Martí. Tomo I. Barcelona. Imprenta de A.Gaspar frente la Lonja". 620 pàg. Disponible en el CRAI UB y en el Ateneu Barcelonès. Consultable on line: https://books.google.es/books?id=1lHetQEACAAJ&printsec=frontcover&hl=ca#v=onepage&q&f=false

Bouchardat, Apollinaire (1845) "Cours de Sciences Physiques à l'usage des elèves de philosophie. Programme de baccalaureat ès-lettres de 1840". Paris, Germer Ballière Librairie-éditeur. 2ª edición 620 pàg. https://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=ucm.5308595151&view=1up&seq=7 Traducción de 1845: "Elementos de Química con sus principales aplicaciones a la Medicina, a las Artes y a la Industria, por los traductores farmacéuticos Gregorio Lezana, viceprofesor de Química del Museo Nacional de Ciencias naturales, y Juan Chavarri, profesor interino de Física en el mismo establecimiento (Madrid, librería de los señores viuda e hijos de don Antonio Calleja; Lima, casa de los señores Calleja, Ojea y Compañía)." 1845. 702 pàg.
Disponible en la Universidad Complutense de Madrid. Consultable on line: https://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=ucm.5318636301&view=1up&seq=1

Boyle, Robert (1661) "The Skeptical Chymist" https://books.google.es/books?id=A_o2vgEACAAJ&dq=The+skeptical+chymist&hl=ca&sa=X&ved=0ahUKEwj44f2Cz9flAhXpzoUKHQp8B6cQ6AEIKDAA

Carmona Cornet, Anna Mª (1978) "Del colegio de boticarios de Barcelona al Colegio de Farmacia de San Victoriano: José Antonio Savall y Valldejuli (1752-1831)". Tesis doctoral, Universitat de Barcelona. Consulta en el Dipòsit Digital de la UB 21.AMCC_OL3_5de9.pdf.

Carmona Cornet, Anna Mª (1983) "De l'apotecari al farmacèutic. Els farmacèutics catalans dels segles XVIII i XIX". Publicacions i Edicions de la Universitat de Barcelona, 353 pàg.

Carmona i Cornet, Anna Mª; Jordi González, R. "Josep Antoni Balcells i Camps" Web de la Real Academia de la Historia (http://dbe.rah.es/biografias/37349/josep-antoni-balcells-i-camps

Casares, Antonio (1848) "Tratado elemental de Química General" (2 vol) Imprenta de D.H.Martínez, Madrid.

Chaptal, Jean-Antoine (1790) "Elements de Chimie" (3 vol). 2ª ed. 1796-1803. Traducción: "Elementos de Química H.A Lorente, Vda e hijo de Marín, Madrid (1793)"
https://books.google.es/books?id=BMS0M-dORcEC&printsec=frontcover&dq=chaptal&hl=ca&sa=X&ved=0ahUKEwivuq_ultTlAhVwD2MBHZDlCfIQ6AEIKDAA#v=onepage&q=chaptal&f=false

Dalton, John (1808) "A New System of Chemical Philosophy" https://books.google.es/books?id=7je4AAAAIAAJ&printsec=frontcover&dq=dalton&hl=ca&sa=X&ved=0ahUKEwi03KjZ0NflAhUOkxQKHabBB70Q6AEIKDAA#v=onepage&q=dalton&f=false

de la Rada Henares, Juan de Dios (1839-1840) "Principios elementales de química". Imp. Benavides. Granada, Tratado I: 1839, Tratado II, 1840 y Tratado III, 1840

Lavoisier, Antoine (1798) "Traité elementaire de Chimie" https://books.google.es/books?id=bZo5AAAAcAAJ&printsec=frontcover&hl=ca&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false

Orfila, Mateu (1824) "Éléments de chimie appliquée à la médecine et aux arts", Gabon et Crochard, 2 vol. Paris

Sales, Joaquim (2011) "La química a la Universitat de Barcelona" Publicacions i Edicions de la Universitat de Barcelona 308 pàg..

Thenard, Louis-Jacques (1813-1816) "Traité de chimie élémentaire théorique et practique" Traducido https://books.google.es/books?id=vS0dxgEACAAJ&dq=Thenard&hl=ca&sa=X&ved=0ahUKEwjmttWQ0NflAhWHHhQKHeJPAS8Q6AEIOzAC

Thomson, Thomas (1809) "Système de Chimie" Vd. Bernard, Paris. Traducido de la edición en inglés de 1807 (1ª edición 1803) https://books.google.es/books?id=32BnAAAAcAAJ&pg=PA2&dq=thomson+chimie&hl=ca&s

Claudi Mans Teixidó
Claudi Mans Teixidó

Catedrático emérito de Ingeniería Química por la Universidad de Barcelona. Autor de los libros de divulgación científica: La truita cremada (2005, Ed. Col·legi de Químics de Catalunya, catalán) y Tortilla quemada (2005, Ed. Col·legi de Químics de Catalunya). Els secrets de les etiquetes (2007, Ed. Mina, catalán) y Los secretos de las etiquetas (2007, Ed. Ariel). La vaca esfèrica (2008, Rubes editorial, catalán). Sferificaciones y macarrones (2010, Ed. Ariel), La química de cada dia (2016, Publicacions de la Universitat de Barcelona, catalán) y La Química en la cocina: una inmersión rápida (2018, Tibidabo Ediciones).

Director científico del Comité Español de la Detergencia, Tensioactivos y Afines (CED). Vocal de la junta de la Associació Catalana de Ciències de l'Alimentació (ACCA) y del Colegio-Agrupación de Químicos de Catalunya.

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