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En principio no es una novedad que la edad del padre afecte a la salud del descendiente. Ya en 1912 se sabía que la acondroplasia, una forma de enanismo, era más común en los niños de padres mayores. Posteriormente, en 1955, se descubriría que la causa era la edad avanzada del padre y no de la madre, y finalmente, en 1998 un estudio demostró que en 40 casos de acondroplasia analizados, las mutaciones causales provenían del padre.

Hoy en día se sabe con seguridad que las mutaciones causan varias enfermedades, entre las que están la esquizofrenia o el autismo, que estas pueden surgir exclusivamente del padre, y ahora además, que a medida que la edad del padre es mayor, aumenta el riesgo de que se produzcan nuevas mutaciones.

Esto es así porque las mutaciones que causan esas enfermedades son mutaciones de novo, es decir, que no están presentes en los padres, sino que surgen en el proceso de formación de óvulos y espermatozoides, y estarán presentes en los hijos. Hombres y mujeres no son iguales en la producción de mutaciones de novo. La diferencia es debido a la diferente fisiología en la formación de estas células en hombres y mujeres: en la mujer se desarrollan todos los óvulos en etapa fetal, pero en los hombres las células que forman espermatozoides se dividen continuamente durante toda la vida del individuo. Como consecuencia de esto, un óvulo de una mujer, en cualquier etapa de su vida, ha pasado por 24 divisiones celulares, pero en un hombre, un espermatozoide ha pasado por 200 divisiones a los 20 años y por 600 divisiones a los 40 años. Esto es crucial, porque cuando una célula se divide replica su DNA para transmitirle una copia a su célula hija, pero en este proceso se producen errores, estos errores son los que permiten la evolución de los organismos, pero también pueden provocar enfermedades.

Es fácil de entender que a mayor número de divisiones, mayor probabilidad de errores/mutaciones. Además, a medida que aumenta la edad del organismo y de sus células, estas tienen una maquinaria de replicación menos eficiente (más vieja, más errores), y una capacidad de reparar errores también menos efectiva. Todo suma, y así se explica porqué a medida que el padre es más viejo, hay más probabilidad tiene de trasmitir mutaciones de novo a su descendencia.

Los resultados mostraron que los padres trasmiten 4 veces más mutaciones de novo que las madres. En promedio, en cada hijo, 55.4 mutaciones son trasmitidas por los padres y 14.2 por las madres. Este promedio se duplica cada 16.5 años del padre y se incrementa 8 veces en 50 años.

Además, los autores encontraron que las mutaciones resultantes eran de diferentes tipos, desde variantes de una sola base, hasta las denominadas copy number variations (CNVs), que pueden abarcar regiones de varios miles de nulceótidos. Estas CNVs pueden ser duplicaciones o delecciones de amplias regiones del cromosoma y se ha encontrado que están implicadas en el desarrollo de esquizofrenia, retraso mental y un gran número de afecciones psiquiátricas.

En resumen, el trabajo de Kong y colaboradores ha aportado evidencia empírica sobre que la edad del padre aumenta el número de mutaciones que se transmiten a los descendientes. Esto repercute en una mayor probabilidad en el desarrollo de enfermedades y puede servir para explicar el hecho de que el riesgo de esquizofrenia y autismo aumenta a medida que aumenta la edad del padre, y que estas enfermedades hayan aumentado en frecuencia total en este último siglo. (En promedio, antes se era padre más joven.)

Referencias

Jónsson, H., Sulem, P., Kehr, B., Kristmundsdottir, S., Zink, F., Hjartarson, E., ... & Ward, L. D. (2017). Parental influence on human germline de novo mutations in 1,548 trios from Iceland. Nature, 549(7673), 519.
 
Andersen, A. M. N., & Urhoj, S. K. (2017). Is advanced paternal age a health risk for the offspring?. Fertility and sterility, 107(2), 312-318.
 

Kong A, Frigge ML, Masson G, Besenbacher S, Sulem P, Magnusson G, Gudjonsson SA, Sigurdsson A, Jonasdottir A, Jonasdottir A, Wong WS, Sigurdsson G, Walters GB, Steinberg S, Helgason H, Thorleifsson G, Gudbjartsson DF, Helgason A, Magnusson OT, Thorsteinsdottir U, & Stefansson K (2012). Rate of de novo mutations and the importance of father's age to disease risk. Nature, 488 (7412), 471-5 PMID: 22914163

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Julio Rodríguez
Julio Rodríguez

Científico, Biólogo, Doctor en Medicina Molecular, psicólogo, escritor y divulgador. Hago diagnóstico genético en la Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica (FPGMX).

Fui investigador en genética de trastornos psiquiátricos en la Fundación Instituto de Investigación Sanitaria (FIDIS) y la Universidad de Santiago de Compostela (USC).

Trabajé un tiempo en la Universidad de Oxford y en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de Madrid.

Colaboro divulgando ciencia con Ángel Carracedo en @RadioGalega y @radiocarbasSER

 

"Prevenir el narcisismo" y "Lo que dice la Ciencia sobre educación y crianza" son mis libros de divulgación.

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