La discapacidad en el entorno urbano

12/09/2008 1 comentario
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   Acabo de regresar de Lyon, en donde he asistido a una reunión sobre Historia Urbana junto a mis incansables colegas Rosa Ballester, de la Universidad Miguel Hernández y María Isabel Porras, de la Universidad de Castilla-La Mancha. Durante tres días, casi quinientos participantes de unas cincuenta nacionalidades distintas hemos analizado los diferentes aspectos que ofrece la historia de las ciudades a profesionales tan diversos como historiadores, sociólogos, geógrafos, antropólogos, arquitectos, economistas, ecologistas, historiadores del arte o, como en nuestro caso, historiadores de la medicina. Constituyó un buen ejemplo de la riqueza y el interés que un enfoque pluridisciplinar puede ofrecer. Una milimetrada y nada agobiante organización y una acogedora ciudad completaron una agradable y productiva estancia.
   Uno de los temas debatidos fue la vida del discapacitado en la ciudad a lo largo de la historia. Fueron, y aún muchas veces son, víctimas habituales de la marginación, la opresión y la discriminación, culpabilizados incluso en ocasiones de su déficit biológico. La ciudad fue poco a poco generando recursos para atenderlos: instituciones asistenciales, centros de rehabilitación, servicios sociales, adaptabilidad arquitectónica, asociaciones de pacientes, etc. La atención por caridad dio paso al derecho a la atención que los discapacitados obtuvieron. De este modo se entrelazan factores culturales, valores, activismo social, implicaciones de género, clase económica y raza, propiciando un amplio abanico de acercamientos que hacen de la discapacidad, tal y como se concluyó en el congreso, toda una categoría para el análisis histórico multidisciplinar.