Es una hermosa mañana de finales de primavera. El día es agradable y cálido. Hemos estado hablando sobre una variedad de problemas en la oficina de Paul. Yo me encuentro en Stanford haciendo un año sabático con Paul para trabajar en un libro y algunos artículos sobre la extinción de poblaciones. Tan pronto como dan las 11:00 AM, religiosamente dejamos de trabajar en nuestras computadoras y salimos de su oficina. Llamamos a la oficina de al lado para buscar a Hal Mooney. Los tres nos dirigimos al Nexus Café, que se encuentra cruzando la calle desde el nuevo edificio de "Bass Biology" donde nos escondemos en la oficina de Paul para trabajar. Hemos desarrollado el hábito de almorzar en un agradable jardín fuera de la cafetería principal. Siempre nos sentamos en la misma mesa, debajo de unos frondosos árboles de Catalpa, por eso llamamos a nuestros horarios de almuerzo los diálogos de los árboles de Catalpa. Disfrutamos mucho el tiempo que pasamos juntos, nuestras conversaciones sobre las cosas más interesantes y triviales, siempre reímos mucho y apreciamos nuestra comida, asñi como la compañía.

Hal Mooney, Gerardo Ceballos y Paul R. Ehrlich

Fue en uno de esos almuerzos que, entre tantos temas, los tres hablamos sobre la crisis de la extinción de especies. Hal estaba emocionado de que en el informe sobre las causas y consecuencias de la extinción del Panel Internacional de Biodiversidad y Servicios Ambientales (IPBES en sus siglas en ingles) se había basado en gran medida en el artículo publicado por la revista Science Advances. Este estudio, que realicé con Paul y otros colegas en 2015, reportaba que las tasas actuales de extinción de vertebrados eran al menos 100 veces más altas que las tasas de fondo del último millón de años y concluía que la Tierra había entrado claramente en la sexta extinción masiva. Paul y yo estábamos contentos e intrigados. Cuando volvimos a la oficina, retomamos una idea, que habíamos planteado desde el 2017, para llevar a cabo nuevos análisis para comprender mejor las actuales crisis de extinción. Hablamos sobre centrarnos en las especies al borde de la extinción ¿Qué podríamos aprender analizando esas especies? Pensamos en muchas ideas interesantes sobre la crisis de extinción y la conservación. Un tema que nos angustia y nos apasiona. Después de las primeras charlas decidimos invitar a colaborar a nuestro buen amigo Peter Raven, con quien hemos investigado previamente sobre estos temas y ha realizado un brillantísimo trabajo como ecólogo y conservacionista. Ya en conjunto, nos pusimos a desarrollar el artículo. 

En los siguientes meses concentramos nuestro trabajo en el artículo. Primero pensamos en cómo definir las especies que se encuentran al borde de la extinción. Finalmente, decidimos usar aquellas especies que figuran con 1000 o menos individuos en la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Sabíamos que al usar el tamaño de la población íbamos a subestimar la magnitud de los resultados porque para la mayoría de las especies no hay datos sobre el tamaño de la población; estos datos son muy difíciles de obtener. Luego evaluamos la base de datos de la UICN y empezamos los análisis. Cuando tuvimos los resultados en mano quedamos muy sorprendidos. A pesar de subestimar el problema, demostraron la severidad del mismo. Encontramos que había 515 especies de vertebrados al borde de la extinción, es decir, críticamente amenazados. Casi el mismo número de especies que se extinguieron el último siglo y que fueron la base para estimar que hemos entrado a la Sexta Extinción Masiva.

Estimamos también el número de poblaciones que estas especies perdieron en el proceso de llegar a un estado de conservación tan crítico: ¡237,000 poblaciones! Finalmente, concluimos que si esas especies se extinguen en los próximos 10 a 20 años, algo desafortunadamente bastante probable, al menos para algunas de ellas las tasas actuales de extinción serían aproximadamente 170 veces más rápidas que las tasas de extinción normales o de fondo.

Tomado de <a href="https://www.pnas.org/content/pnas/early/2020/05/27/1922686117.full.pdf" target="_blank">Ceballos, G., P.R. Ehrlich and P.H. Raven. 2020. Vertebrates on the brink as indicators of biological annihilation and the sixth mass extinction. Proceedings of the National Academy of Sciences, 1-7. </a>

Imagen tomada de: <a href="https://www.pnas.org/content/pnas/early/2020/05/27/1922686117.full.pdf" target="_blank">Ceballos, G., P.R. Ehrlich and P.H. Raven. 2020. </a><a href="https://www.pnas.org/content/pnas/early/2020/05/27/1922686117.full.pdf" target="_blank">Vertebrates on the brink as indicators of biological annihilation and the sixth mass extinction. Proceedings of the National Academy of Sciences, 1-7.</a>

En otras palabras, nuestro trabajo indica que durante el siglo pasado perdimos, cada año, la misma cantidad de especies que normalmente se perderían en 100 años. Igual de lamentable es que no solo tenemos pérdidas de especies, sino también de poblaciones. Más de 237 mil poblaciones individuales de las 515 especies al borde de la extinción han desaparecido desde el año de 1900. ¿Cuántas especies silvestres de plantas y animales se habrán perdido en este siglo? Seguramente miles de millones. Esto implica que es vital proteger las poblaciones individuales de animales, no solo una especie en sí.

Entre las muchas conclusiones de nuestros resultados, decidimos enfatizar que la sexta extinción masiva se está acelerando y que lo que está en juego es la supervivencia de la mayoría de las criaturas vivientes y la civilización humana. A diferencia de las cinco extinciones masivas que han ocurrido previamente, originadas por eventos naturales catastróficos, esta ha sido originada únicamente por los humanos. 

Las principales causas de esta "aniquilación biológica" son la destrucción del hábitat y el tráfico ilegal de especies, problemas que originaron la pandemia actual que vivimos, y que han causado en los últimos 30 años alrededor de 50 brotes epidémicos de enfermedades emergentes, virales o bacterianas.

El control de plagas, enfermedades y pandemias como la de la COVID-19, es solo uno de los beneficios que obtenemos de los ecosistemas. Al perderlos, perdemos también los beneficios del agua dulce, la polinización y el amortiguamiento de desastres naturales. La pérdida no natural de biodiversidad se acelera de manera desmedida. Cada especie que se pierde desencadena, un efecto dominó que llevará a otras a una espiral descendente, lo que representa en última instancia, la amenaza de ecosistemas enteros, por lo que hoy requerimos una política global de cero extinciones.

Algunas acciones que se requieren hacer a mediano plazo son:

  1. Parar el tráfico de especies silvestres que se usan como alimento o medicina tradicional.
  2. Reformar el comercio ilegal de especies silvestres por medio de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, más conocida como CITES, por sus siglas en inglés.
  3. Reducir al máximo la pérdida de los ambientes naturales como las selvas tropicales.
  4. Incluir nuevas acciones internacionales articuladas y dirigidas a reducir la extinción de ambientes naturales y el tráfico de especies, e invertir en conservación de especies y ecosistemas a una escala nunca antes realizada. Un ejemplo es mi iniciativa "Stop Extinction". Detener la extinción masiva de especies es tarea y obligación de todos, ya que de ello depende nuestra calidad de vida.

A nivel individual algunas acciones que podemos llevar a cabo son: 

  1. No comprar ni tener animales silvestres como mascotas.
  2. No consumir animales que se encuentren en peligro de extinción (como alimento u ornato).
  3. No utilizar partes de animales como medicina tradicional.
  4. Apoyar a las organizaciones que trabajan en el cuidado de los ecosistemas.
  5. No desperdiciar agua.
  6. Ahorrar energía en tu hogar.
  7. Separar tu basura y realizar tu propia composta.
  8. Utilizar productos biodegradables.
  9. Evita productos plásticos de un solo uso, buscando alternativas sostenibles.
Sobre este blog

Se presentarán el panorama ambiental a nivel global y los principales retos en materia de: cambio climático, pérdida de especies, sobrepoblación humana, entre otros que conciernen a toda la humanidad.

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