La caca está presente en nuestra vida de manera casi diaria. Todo el mundo hacemos caca, y si no la hacemos, nos encontramos realmente mal. La caca es un término que suele resultar gracioso a los niños, y que está presente tanto en expresiones de nuestro idioma como en tradiciones populares (por ejemplo, el caganer o el cagatió catalanes). Si bien la caca puede despertar cierto rechazo, porque se asocia con suciedad, es increíble los numerosos usos que ha tenido (y tiene) para el ser humano. Hoy vamos a hacer un repaso por los usos de la caca (para esta aventura me he ayudado de varias fuentes de información, pero una principal ha sido el libro "¡No tires de la cadena! Secretos científicos sobre la caca y el pis", de Mary y Richard Platt).

a) Para encontrar animales

Todos los seres vivos dejamos huella en el planeta. Estas huellas pueden ser en forma de contaminación (la denominada "huella de carbón"), pero también en forma de huellas estampadas en el suelo (como la famosa del Laetoli) y en forma de heces. Una manera de saber qué animales han rondado cierto espacio es examinar las heces que nos encontramos en el camino. A continuación voy a mostrar cómo hice uso de las cacas que encontramos en nuestra expedición etológica por Tanzania en 2014 para saber qué animales teníamos cerca. 

Empezamos por la siguiente caca:

Tomé esta foto en Tanzania en 2014, y nada más hacerla supimos qué animal había estado caminando por aquí... Para eso nos preguntamos: ¿Por qué son de color blanco estas heces? ¿Qué dirías que ha comido este animal? ¿Y qué animal es el que come eso?

Como se puede ver gracias a la guía del bolígrafo, no se trata de una caca muy grande. Su forma nos indica que procede de un intestino grueso grande y que procesa carne en vez de hierba, por lo tanto es caca de mamífero. Algo llama poderosamente la atención, y es el color tan blanco de la caca. ¿Será porque se ha secado? En este caso no, es el color habitual de la caca de este mamífero, y el color blanco se lo proporciona aquello que come. ¿Se os ocurre qué mamífero puede comer algo blanco? Pensemos en un mamífero carroñero. Lo que come es un animal muerto, y los cadáveres presentan huesos, que son se color blanco debido al calcio que contienen. En concreto, estas heces son de hiena, que, por cierto, tiene la mordida más potente de los mamíferos, ya que su mandíbula debe ser capaz precisamente de fracturar huesos para acceder a su interior, donde se encuentra el tuétano, una fuente valiosa de alimento para ellas.

Vamos a avanzar un poco más en nuestro paseo. Ahora nos encontramos esta caca:

Observad bien esta caca que fotografié en Tanzania en 2014. ¿Cuáles son las dos cosas que llaman la atención? Por una parte el tamaño (es bien grande) y por otra, los abundantes restos que tiene. Esto nos informa de cómo funciona el sistema intestinal de su productor, pero también puede servir para saber qué animales encontraremos cerca.

Este es un excremento grande, y debe proceder de un animal, en consonancia, grande. En este caso se trata de un elefante. Como se puede ver, tiene muchos restos, no se trata de una caca homogénea marrón. Esto nos advierte de que el intestino de los elefantes es muy malo a la hora de aprovechar el alimento, y gran parte de lo ingerido es expulsado tal cual se introdujo por la boca. Esto es lo que provoca que los elefantes estén continuamente comiendo: no solo porque son grandes, sino porque su sistema gastrointestinal aprovecha mal la comida. Pero en la naturaleza todo sirve. Y una caca llena de semillas es todo un banquete para aquellos animales que se alimentan de ellas. Este es el caso de los papiones, unos primates que acompañan las manadas de elefantes cuando no encuentran alimento cerca. ¿Eres primatólogo y no encuentras tu grupo ansiado de papiones? Busca manadas de elefantes, es probable que los papiones anden cerca.

Otra posibilidad es encontrar la caca agrupada:

 Esta foto que tomé en Tanzania en 2014 nos muestra una concentración de heces pequeñas. Esta concentración nos indica que hay varios machos disputándose un territorio.

Las bolitas pequeñas de caca son típicas de herbívoros, y esta en concreto es típica de un herbívoro tan pequeño como el dik-dik, un antílope parecido a una gacela enana. Los machos, para marcar su territorio, acumulan sus heces unos sobre otros, hasta que uno de los machos es considerado el propietario del terreno. Otra manera de marcar el territorio que emplean es aplicar una sustancia negra en la vegetación circundante. Esta sustancia puede encontrarse a la altura de sus ojos, donde se encuentra la glándula que las segrega.

 ¿Puedes encontrar la marca negra que hay pegada a una de las ramitas de la vegetación? Los exploradores somos muy observadores cuando caminamos por un territorio que no conocemos a la búsqueda de este tipo de rastros, que nos indica la presencia de determinados animales cerca, como, en este caso, un macho dik dik.

Supongo que con esta información te habré podido convencer de la importancia que tiene la caca para los científicos que trabajamos con animales, en especial para localizarlos en su medio natural. Esta importancia es tal, que existen libros con fotografías de caca para aprender a reconocerlas y así localizar animales cerca. Os enseño una doble página al azar de uno de los libros que más me gustan al respecto:

 Ejemplo de dos páginas de un libro sobre

 

b) Para abonar el campo (estiércol)

La caca se compone, a grandes rasgos, de 3/4 partes de agua, bacterias, alimentos sin digerir, grasas, proteínas y minerales. Esta composición es muy propicia para el campo, ya que aporta nutrientes necesarios para el crecimiento de las plantas. Sin embargo, uno de esos componentes es el amoníaco y puede secar las hojas, por lo que hay que dejar reposar los excrementos un tiempo antes de que sean beneficiosos. Una vez que se dejan reposar, se convierten en lo que se denomina estiércol (la palabra que define a los excrementos animales usados para abonar el campo). ¿Y hay diferencia de calidad entre los excrementos de distintas animales? ¡Sí! La composición y sus proporciones varía en cada especie. En los antiguos mercados de excrementos, la caca más valiosa era la de burro, seguida de la caca de cabra, oveja y vaca. No obstante, también se han usado los excrementos de paloma, murciélago o gaviota que, una vez secos, se denominan "guano". El guano tiene mucho fosfato, necesario para los fertilizantes. Una isla de paso migratorio de aves en mitad del Pacífico, Nauru, tenía auténticas montañas de guano, y por eso se convirtió en una de las islas más ricas y explotadas del planeta. La explotación de esta isla trajo su pronta desgracia: el éxodo de sus nativos, una obesidad en el 94% de la isla al introducir en la dieta comida occidental y una pérdida de sus terrenos vírgenes. Si el excremento procede de granjas con animales productores de leche se denomina "purín" y es de consistencia más líquida.

 Un ejemplo de fertilización del campo moderno, con tractores esparciendo el estiércol en el terreno. Foto con licencia de distribución gratuita obtenida de Pixabay.

c) Para calentar

Pero los excrementos no solo se extienden sobre el campo y abonan la tierra. También se han usado como protoestufas o protomicroondas. Me explico. El estiércol desprende calor (tanto, que las montañas de estiércol deben agruparse en pequeños montones separados para evitar un incendio en caso de combustión), y este calor era muy necesario para el crecimiento de piñas en entornos fríos (por cierto, ¿sabes que las piñas son el nuevo cuero? Una española ha encontrado la manera de hacer zapatillas con cuero vegano extraído de piñas). Así, era un buen remedio para que las zonas del norte de Europa disfrutaran de esta fruta tropical. También se ha usado para incubar huevos sin gallinas ni incubadoras, haciendo fosos de estiércol sobre los que se colocaban los nidos.

d) Para combustible

Precisamente porque se calienta bastante bien, la caca también ha sido empleada como combustible. Ahora bien, si recordamos, la caca se compone fundamentalmente de agua, un elemento contrario al fuego. La mejor caca para combustible, por tanto, es aquella que tiene menos agua. ¿Se os ocurre un animal que necesite hasta la última gota del agua que bebe y por tanto, cuya caca tendrá menos concentraciones de agua? El camello, que habita los desiertos. Su caca es ideal para combustionar, no necesita secarse.

e) Para hacer explosivos

Una de las sustancias que produce el estiércol cuando se acumula es el nitrato potásico. Se necesitan montañas ingentes de estiércol para lograr apenas unos pocos cristales de esta sustancia, pero en épocas de escasez, era un buen remedio para después producir pólvora. A estos cristales se les añadía azufre y carbón,  y poco más se necesitaba para atacar al enemigo. Ya que la orina también produce esta sustancia, en plena guerra civil americana, se pidió en los periódicos de 1863 que las "mujeres de Selma conservasen su pis" y lo donaran a las tropas.

f) Para hacer espadas y campanas

Los herreros de la antigüedad necesitaban moldes para hacer espadas y campanas. Este molde estaba compuesto de marga (una mezcla de caca, arcilla, arena y pelo de cabra), aunque en el de las espadas vikingas al parecer la mejor caca era la procedente de las ocas (pero sobre esto último no he encontrado fuentes muy fiables).

g) Para hacer perfumes

Los cachalotes consumen, entre otros animales, calamares y sepias, y al excretarlos, sus heces pueden acabar en las costas. Si bien estas heces son negras y tienen un olor muy fétido, en contacto con el aire se oxidan y una de las sustancias que contienen, Ambrein, en contacto con el aire se vuelve gris y produce un olor dulce. Es por ello que la caca de cachalote también se denomina "ámbar gris" y es tan codiciada para la fabricación de perfumes.

h) Para construir casas

El adobe es una sustancia que se ha empleado tradicionalmente en medios rurales para hacer ladrillos. Si solo se emplease barro, el calor los agrietaría, pero añadir excrementos permite que las fibras alimentarias no digeridas actuén de buena masa para evitar las grietas. Además, son buenos repelentes del calor, por lo que mantienen las casas frescas en pleno verano. La mezcla de barro y caca también se denomina "enlucido" cuando cubre estructuras de cañas o madera. Estos edificios son muy duraderos, y aún existen varios en pie en la actualidad.

 El adobe, o mezcla de barro y caca, ha sido muy empleado en medios rurales cálidos para construir edificios duraderos. Esta foto procede de Pixabay y tiene distribución libre.

i) Para curtir cuero

Si tienes un perro, su caca podría haberte dado unas cuantas monedas en el siglo XIX, y es que la caca de estos animales contiene unas bacterias que suavizan el cuero. La mejor caca era aquella de color blanco, ya que no manchaba el cuero, y era la más cotizada en la antigüedad. Para buscar cacas de perros, existía el noble oficio de los "buscadores de caca", que eran muy bien pagados al tratarse de un trabajo ciertamente desagradable. Algunos pillos, para lograr más monedas, mezclaban la caca encontrada con yeso para producir ese color blanco más preciado.

j) Para diagnosticar enfermedades

La forma, color y consistencia de nuestra caca puede ser un buen indicador de nuestra salud. Por ello, existe la que se conoce como "Escala Bristol de las heces", donde se reflejan hasta 7 tipos de heces. Un cambio en la forma de nuestras heces puede ser motivo de atención médica, por lo que se recomienda estar atento y acudir a un profesional en caso necesario.

Dime cómo es tu caca, y te diré qué salud tienes. La escala Bristol se emplea en medicina como complemento para el diagnóstico de enfermedades. La imagen está obtenida de webs médicas donde no se especifican los derechos de atribución.

De hecho, la importancia de observar las heces de uno mismo se extiende a la configuración de los retretes europeos. En Alemania aún pueden verse inodoros que disponen de una "bandeja de observación", donde reposan las heces una vez excretadas, para que puedan ser examinadas antes de tirar de la cadena.

Observar cómo son los inodoros en distintas partes del mundo puede proporcionarnos mucha información. Mientras que en Finlandia y países árabes hay grifos con agua en vez de escobillas o papel higiénico, respectivamente; o en Japón hay inodoros que producen música para evitar que se escuchen ruidos indecorosos, en Alemania los inodoros disponen de una bandeja de observación que permite examinar las heces antes de desaparecer. La imagen ha sido obtenida de BloggersArena.

k) Para salvar vidas (transplante de caca)

Al igual que se pueden donar órganos, tales como un riñón o el corazón, recientemente se ha descubierto que también se puede donar caca. La donación de caca realmente supone la donación de todo un sistema de bacterias que disponemos dentro de nosotros, y que puede ser muy beneficioso para otra persona cuando lo ha perdido fruto de una enfermedad. En inglés se denomina fecal microbiota transplantation y ya se emplea para curar numerosas afectaciones que suelen tener en común a una bacteria muy dañina para el ser humano, la Clostridium difficile, que es resistente a los antibióticos y surge cuando se ha hecho un abuso de los mismos. Actualmente la forma más empleada para este transplante es la colonoscopia.

Y a todos estos usos, habría que añadir otros como la elaboración de pinturas, la creación de papel higiénico o el aprovechamiento del gas expulsado y de su conversión en energía. Y ya ni os cuento de los usos que puede tener la orina. 

Pero eso es otra historia. Ahora, de momento, una canción.

Saludos mil, Nereida.

P.D. (actualización 17 de septiembre): me informa una lectora de que aún existe un uso más de la caca que no he mencionado. Se trata de la congelación de heces humanas para consturir herramientas cortantes como cuchillos. Al parecer se había extendido una leyenda en la etnografía sobre inuits de un caso similar, y un grupo de investigadores se dispuso a comprobarlo empíricamente. Estos (me imagino que divertidos) investigadores estadounidenses asumieron una dieta típica esquimal y otra occidental durante unos días y recogieron mientras tanto sus heces para moldearlas a mano en forma de cuchillo, o con un molde, y congelarlas para comprobar su eficacia. Lamentablemente, las heces congeladas no sirivieron como herramienta, lo que discuten muy satisfactoriamente los autores en su artículo como motivo inequívoco para que esa leyenda sobre los inuit deje de propagarse. Esto me huele a Ignobel.

Nereida Bueno Guerra
Nereida Bueno Guerra

Me cuesta definirme, profesionalmente hablando, porque no me siento representada por una sola materia. De formación soy psicóloga y criminóloga, pero vivo la ciencia de manera interdisciplinar. Eso me ha llevado a trabajar en cárceles y en las sabanas de Tanzania, en aulas y hospitales. Actualmente me adscribo al departamento de Psicología de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, donde soy la coordinadora académica del área de Criminología.

Sobre este blog

Siempre me han caído mal dos ranas viejas que intentan desanimar e imponer una creencia al protagonista del poema «Los encuentros de un caracol aventurero», de Lorca. Os invito a luchar contra esas dos ranas en cada entrada, para que a través del beso divulgativo de la ciencia las transformemos en seres críticos, científicos y curiosos. Para ello hablaremos de todo, pero con especial atención a la psicología, criminología, la evolución y el lenguaje.

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