En muchos países todavía se discute sobre la prioridad de asignación de recursos a la investigación básica o a la investigación aplicada. No podemos dejar de reconocer que el producto de la secuencia educación, investigación básica-investigación aplicada debe concluir en productos y/o servicios innovadores capaces de dar respuesta a las crecientes necesidades socioeconómicas originadas por el alarmante crecimiento de la población del planeta (5000 millones de habitantes en los últimos 69 años).

Para completar el camino hacia la innovación tecnológica ya no basta con la investigación básica y la investigación aplicada hay que agregar los conocimientos necesarios para investigar en lo financiero, económico y comercial las posibilidades de generar empresas de base científico-tecnológicas, generalmente pymes con una alta dependencia del conocimiento de avanzada.

 Bio & Nano 111.jpg

Lo expuesto conlleva a un cambio en la formación de los profesionales: pasar de la adquisición de solo las capacidades específicas científico-tecnológicas vinculadas a su profesión a lograr un espectro más amplio integrando ciencia, tecnología y gestión. Profesionales de avanzada en lo científico-tecnológico y también con los conocimientos de gestión necesarios para implementar las empresas destinadas a cerrar el ciclo hacia la innovación con crecimiento.

En la práctica implica carreras centradas en el saber-saber hacer y la incor-poración al currículo de materias de gestión. Por otra parte, se necesita un organismo oficial para coordinar educación, ciencia, tecnología y gestión empresarial. No como compartimentos estancos, sino integrando complejidades y potenciando resultados.

Las respuestas esperadas y necesarias a las problemáticas de un país, de una región y del planeta requiere de acciones centradas en la ciencia básica, en la ciencia aplicada y en la integración de ciencias conducentes a la concreción y funcionamiento de las empresas capaces de realizar el proceso innovador.

En realidad la asignación de recursos debe establecer un racional e inteligente equilibrio, en función del contexto socioeconómico, de los recursos asignados a la investigación básica, la aplicada y la innovativa para orientar el crecimiento a través de la innovación.

Alberto Luis D’Andrea
Alberto Luis D’Andrea

Director de Nanotecnología y Nuevas Tecnologías de la Universidad CAECE (Buenos Aires, Argentina).Profesor y Doctor en Ciencias Químicas egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Posgrado de Ingeniería Biomédica dictado en conjunto por la Fundación Favaloro y la Facultad de Medicina (UBA). Presidente de la Confederación Argentina de Biotecnología (CAB) y de la Confederación Argentina de Nanotecnología (CAN). Coordinador de la Comisión de Biotecnología y Nanotecnología del Colegio de Ingeniería Agronómica (CPIA). Autor de numerosos trabajos de investigación en revistas internacionales, libros relacionados con la docencia y artículos en diarios y revistas. Último libro (2017) "La Convergencia de las Tecnologías Exponenciales & la Singularidad Tecnológica". Creador y redactor del periódico online Biotecnología & Nanotecnología al Instante. Creador y columnista del programa radial Café Biotecnológico. http://albertodandrea.blogspot.com.ar Twitter: @gengenial

Sobre este blog

Una visión del futuro desde la nanotecnología.

Ver todos los artículos (37)