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23 de Enero de 2020
Alzhéimer

Agregatina, ¿un nuevo marcador para la enfermedad de Alzheimer?

Al parecer, esta desconocida proteína interaccionaría de forma directa con el péptido amiloide beta, hecho que favorecería la formación de los agregados patológicos.

La supresión de la agregatina podría constituir una nueva estrategia terapéutica para retardar la progresión del alzhéimer. En la imagen, la proteína (rojo) en el centro de una placa amiloide (verde). [Universidad Case de la Reserva Occidental en Cleveland/Xinglong Wang]

Múltiples genes participan en la formación y depósito de las placas amiloides, que junto con la acumulación de la proteína tau así como la atrofia cerebral progresiva, caracterizan el proceso que da lugar a la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, la asociación entre las proteínas codificadas por estas unidades de información genética y los agregados en contadas ocasiones es directa.

Ahora, Xinglong Wang y su equipo, de la Universidad Case de la Reserva Occidental en Cleveland, describen una molécula presente en el centro de las placas y, que además, interacciona con ellas: la agregatina. De forma interesante, la supresión de esta proteína parece retardar el avance del alzhéimer.

El trabajo, publicado en tiempo reciente por la revista Nature Communications, combina técnicas de neuroimagen en 3 dimensiones, junto con análisis de variación genética, a fin de identificar alteraciones en el genoma humano relacionadas con el deterioro cerebral. Y la estrategia dio un resultado, el gen A de la familia con similitud de secuencia 222 (FAM222A, por sus siglas en inglés).

Con el objeto de dilucidar el papel patológico de FAM222A, los científicos estudiaron la proteína que codifica, aún sin caracterizar, a la que llamaron agregatina. Tanto en ratones como en humanos, esta molécula se halla de forma predominante en el cerebro y la médula espinal, mas no en otros tejidos. Asimismo, su expresión aumenta en el tejido cerebral de sujetos con la enfermedad de Alzheimer.

Experimentos realizados in vitro revelaron que la agregatina se une al extremo N-terminal del péptido amiloide beta, hecho que aumenta notablemente la velocidad de formación de los agregados.

En un modelo murino, la inyección de la proteína en el cerebro confirmó la interacción directa entre la molécula y los depósitos. En cambio, en ausencia de la agregatina, las placas amiloides desaparecieron. Ello redujo la respuesta inflamatoria asociada a los agregados, así como el deterioro cognitivo característico de la enfermedad.

Wang y sus colaboradores postulan que la agregatina podría constituir un nuevo marcador diagnóstico para evaluar el riesgo de padecer alzhéimer. Asimismo, plantean la necesidad de ahondar en el estudio de esta proteína, así como evaluar si el diseño de fármacos capaces de reconocerla y bloquearla ayudaría en la lucha contra la enfermedad.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «FAM222A encodes a protein which accumulates in plaques in Alzheimer's disease», de T. Yan et al., en Nature Communication, 11:411, publicado el 21 de enero de 2020.

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