25 de Octubre de 2022
Medicina

Combinar los antirretrovíricos con la inmunoterapia, una nueva arma contra el VIH

Un ensayo clínico muestra que esta estrategia terapéutica potencia la respuesta del sistema inmunitario frente al virus y disminuye el número de células infectadas.

El VIH puede esconderse indefinidamente en reservorios el cuerpo humano y volver a multiplicarse. [iStock/loops7]

El actual tratamiento antirretrovírico contra el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) ha supuesto un antes y un después en la lucha contra el SIDA. Gracias a la combinación de tres fármacos, es posible suprimir la replicación del virus y conseguir cargas víricas indetectables que permiten a las personas infectadas estar sanas y tener una esperanza de vida normal. Sin embargo, conseguir la supresión del VIH implica en casi todos los casos la administración de dichos medicamentos de por vida, que no están exentos de efectos adversos. Además, con el tiempo, el VIH puede generar resistencias a los antirretrovíricos, lo que complica el tratamiento.

La gran capacidad que tiene el VIH para esconderse a largo plazo del sistema inmunitario, en regiones del cuerpo humano llamadas «reservorios», es la razón por la que el tratamiento debe ser crónico en casi todas las personas. Si se dejan de tomar los fármacos, el virus vuelve a multiplicarse y expandirse por el cuerpo humano desde los reservorios y ataca a los linfocitos (células defensivas), lo que provoca con el tiempo inmunodepresión.

Numerosas investigaciones a lo largo del mundo se han centrado en encontrar un tratamiento curativo: es decir, que consiga eliminar de forma definitiva al VIH del cuerpo humano, en lugar de mantenerlo a raya cada día mediante fármacos. Por ahora, los esfuerzos realizados durante décadas han sido infructuosos para conseguir este objetivo en la población general, aunque sí se ha conseguido en personas con características especiales.

¿Es tan siquiera posible la cura del SIDA? Un reciente estudio invita, cuanto menos, al optimismo: una combinación de la terapia antirretrovírica junto con una inmunoterapia ha mostrado resultados muy prometedores en pacientes con VIH. Los resultados, que se han publicado en la revista Nature Medicine, muestran que este esquema de tratamiento mejora la respuesta inmunitaria al virus y favorece su eliminación, al destruirse un mayor porcentaje de las células infectadas.

La investigación, en la que ha participado un equipo internacional de científicos, incluidos miembros del Instituto de Investigación del SIDA IrsiCAixa (en España), consiste en un ensayo clínico en fase I/II. Participaron 55 personas (50 hombres y 5 mujeres) diagnosticadas de infección por el VIH-1 de forma reciente, que se asignaron al azar a uno de los cuatro grupos del estudio. En el grupo 1, 15 participantes recibieron solo el tratamiento habitual. En el grupo 2, 15 voluntarios tomaron el tratamiento estándar más un anticuerpo monoclonal contra el VIH llamado 3BNC117. En el grupo 3, 13 participantes recibieron el tratamiento habitual más el fármaco romidepsina, que se emplea contra linfomas (cáncer de linfocitos) y que aquí se utilizó para dificultar al virus la infección de dichas células. Por último, al grupo 4, con 16 voluntarios, se le administró los tres grupos de fármacos: la terapia estándar, el anticuerpo 3BNC117 y la romidepsina. 

Los investigadores examinaron la carga vírica del VIH y la proporción de linfocitos T CD4 infectados de los participantes desde antes del tratamiento hasta un año después de su inicio. Al administrar, de forma temprana, la terapia antirretrovírica estándar junto al anticuerpo contra el VIH descubrieron que se aceleraba la supresión del VIH y también la eliminación de las células infectadas (linfocitos), en comparación con aquellos que solo recibieron el tratamiento habitual. Además, en el grupo que recibió los tres grupos de fármacos se observó una respuesta inmunitaria mayor contra el VIH por parte de los linfocitos T CD8+, que se encargan de destruir las células infectadas por el virus. Los eventos adversos que se documentaron fueron de leves a moderados y no hubo diferencias entre los grupos.

La siguiente parte del ensayo consistió en cesar el tratamiento antirretrovírico en 20 voluntarios durante 12 semanas. Los autores observaron que 5 de los 6 voluntarios, que recibieron el anticuerpo 3BNC117 y estaban infectados por variantes de virus sensibles a dicho anticuerpo, mantuvieron la carga vírica bajo control, aunque ya no estuvieran tomando antirretrovíricos. Además, en un participante, que recibió los tres grupos de medicamentos, no llegó a detectarse el ARN del virus en sangre en todo el tiempo de seguimiento.

Los autores sostienen que la combinación de la terapia antirretrovírica estándar, aplicada de forma temprana, junto con el anticuerpo 3BNC117, potencia la eliminación del VIH tanto en la sangre como en las células infectadas. Además, la respuesta inmunitaria de los linfocitos frente al virus se ve reforzada, lo que se asociaba a un control de la carga vírica en aquellos voluntarios que dejaron de tomar los fármacos antirretrovíricos y que estaban infectados por virus sensibles a dicho anticuerpo. Todavía es pronto para considerar este esquema de tratamiento una cura frente al VIH. En todo caso, supone un paso adelante en evitar que el virus permanezca de forma indefinida en el cuerpo humano, lo que podría hacer posible prescindir de los antirretrovírcos de por vida.

Pese a los prometedores hallazgos, el equipo científico está trabajando para optimizar el tratamiento combinado y hacerlo más efectivo frente al VIH. Es importante tener en cuenta que aquellos pacientes infectados por variantes resistentes al anticuerpo 3BNC117 no lograron mantener bajo control al virus tras cesar la terapia habitual. Además, el tiempo de interrupción del tratamiento fue de tan solo 12 semanas. Se desconoce cuál podría ser la evolución de la carga vírica con más tiempo sin recibir dicha terapia. Será necesario un ensayo clínico en fase 3, con más participantes y mayor duración, para conocer con más profundidad la eficacia de esta nueva estrategia terapéutica y determinar en qué personas infectadas por el VIH podría ser útil.

Esther Samper

Referencia: «Early intervention with 3BNC117 and romidepsin at antiretroviral treatment initiation in people with HIV-1: a phase 1b/2a, randomized trial»; Jesper Gunst et al. en Nature Medicine, publicado en línea, 17 de octubre de 2022.

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