10 de Noviembre de 2021
Paleoclima

Cuando las megatormentas arrasaron la Tierra

En épocas más cálidas de la historia terrestre, las altas temperaturas provocaron tormentas que descargaron inimaginables diluvios.

Recreación de una megatormenta. [Yuri_Arcurs/iStock/Getty Images]

El año 2021 ha sufrido el embate de una serie de lluvias torrenciales, las cuales cayeron durante horas y causaron graves inundaciones en la región alemana de Eifel, en el sur de Italia, en China o en Omán. Sin embargo, en comparación con otras tormentas que se han producido en la historia de la Tierra, tales eventos habría que considerarlos como simples lloviznas prolongadas. Así lo explican en Nature los investigadores de Harvard Jacob Seeley y Robin Wordsworth, quienes han simulado el clima de épocas geológicas pasadas en un estudio centrado en los «periodos cálidos», cuando la temperatura media terrestre alcanzó cotas muy superiores a las actuales.

Por ejemplo, hace unos 2500 millones y 700 millones de años, nuestro planeta experimentó dos episodios de intenso efecto invernadero como resultado de una concentración de dióxido de carbono atmosférico notablemente superior a la actual. Como consecuencia, los océanos se calentaron hasta alcanzar los 50 grados centígrados, lo que repercutió drásticamente en el clima. Debido al calentamiento del aire y el agua, se generó en la atmósfera una especie de «capa límite». En la región inferior se acumulaba un aire extremadamente húmedo que, al no poder ascender durante días, formaba nubes. A su vez, en la región superior también se originaban nubes individuales, pero sus gotas se evaporaban en cuanto comenzaban a caer.

No obstante, al cabo de cierto tiempo, la barrera se disolvía debido a un enfriamiento de la región superior, y el aire caliente y húmedo subyacente ascendía con rapidez y desencadenaba violentas tormentas. Su energía se desataba en pocas horas y los eventos podían descargar más lluvia que los huracanes que persisten durante días. Según las simulaciones, tales ciclos se habrían producido de forma continuada durante un tiempo geológicamente largo. «Representan un nuevo estado atmosférico completamente inesperado», señala Wordsworth.

Si realmente se produjeron a lo largo de varios millones de años, las megatormentas podrían explicar las intensas fases erosivas que han tenido lugar a lo largo de la historia terrestre. Y, en un futuro, el planeta podría verse amenazado de nuevo por eventos similares, aunque no guardarán relación con el cambio climático actual: en los próximos 1000 millones de años, la radiación solar aumentará cerca de un 10%, por lo que nuestro planeta se calentará y cabrá esperar nuevos diluvios.

Daniel Lingenhöhl

Referencia: «Episodic diluges in simulated hothouse climates». Jacob T Seeley y Robin D. Wordsworth en Nature, vol. 599, págs. 74-79, 3 de noviembre de 2021.

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